La mayoría de las comparaciones son injustas, descontextualizadas y demagógicas, pero a veces son la única herramienta que tenemos para medir el valor de las cosas. Por eso, voy a echar mano de una comparación que han realizado los sindicatos para denunciar la situación que vive el Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia (CIPF), y lo hago sólo como muestra de la desconsideración que sufre la ciencia en España.




