Que desgracia, triste pena,la censura de un poema,las letras quedan en lutolas sílabas no dan fruto.Métrica y rima se ultimanlos versos, pues, no germinanocultándose su estructuraun derecho se fractura.La libertad de expresión,baluarte de una nación,sufre falta de respetoal ser objeto de veto.Acallado queda el textobajo un infame pretextode alguien que ha blandido el sablede intolerancia indeseable.Sin espacio de expresión,que terrible aberración,un mensaje es segregadoo de menos es tapado.Suprimiéndose al momentouna obra, no el pensamiento,del ser humano ilustradoa su intelecto apegado.Aquel que incurre en censura,que opta por insana posturade prohibir y de vetar,eso lo habrá de alcanzar.No a silenciar un poemaque es de la cultura emblema,no a extirpación de un poemacualquiera que sea su tema.Autor: Lic. Gonzalo Ramos ArandaCiudad de México, a 17 de febrero del 2022Reg. SEP Indautor No. (en trámite)