Encrucijada del PP en Castilla y León

Todo lo que no sea pactar entre las derechas será un desprecio a la inteligencia y a la ciudadanía.

 

.
Pasadas las elecciones en Castilla y León empezamos a pensar que el demonio no es Unidas Podemos ni el permanente fraude socialista, que también, sino el predicador de embustes y zafio retorcido, don Teo. Precisamente, en sus intervenciones y mentiras, con la aquiescencia de algunas asistentes de su partido, casi todas mujeres, ya se trasluce la imagen que Cayetana Álvarez de Toledo demuestra a las claras en «Políticamente indeseable».

Si piensa el secretario general del Partido Popular que desde su cueva de «Génova» dictará el nuevo Gobierno que se forme en Castilla y León, va de culo y cuesta arriba. Ni León ni Castilla precisan de «esputatitos» ni fulleros que vengan de otras latitudes a hacer daño y, menos aún, si es para incitar al caos a los gobernantes de esta tierra. Castilla y León elegirán su Gobierno como han elegido a sus procuradores.

Teodoro García Egea es el único que ha sacado pecho de la victoria pírrica del Mañueco en Castilla y León. Por el contrario, Casado está desaparecido por temor al desgaste y buscando la forma de defenderse de los arreones de Díaz Ayuso que, dicho sea de paso, ha vuelto a poner la voz equilibrada tras los resultados. ¿Acaso sería un sinsentido que gobernaran PP y Vox? ¿A qué tienen miedo García Egea, Casado y Mañueco?

Los populares han conseguido la victoria, sí, pero muy lejos de lo esperado. Nada que ver con el arrollador resultado de la «joya» en Madrid. Todo lo que no sea pactar entre las derechas será un desprecio a la inteligencia y a la ciudadanía. Si no sirve el voto, ¿para qué convocan elecciones estos cabestros? Una pregunta: ¿Tendrán agallas para convocar nuevas elecciones si, llegado mayo, no son capaces de formar Gobierno?

Treinta y un escaños del PP son diez por debajo de la mayoría absoluta cuando, al inicio de la campaña, todas encuestas daban a la «derechita cobarde» entre dos y tres por debajo de esa mayoría. Más de 370.000 ciudadanos han elegido la papeleta de la «derechita», lo que supone que son 60.000 votos menos que en las elecciones pasadas.

Sin duda, «Génova» volvió a cometer un error de bulto al presionar a Mañueco para llevar a cabo la convocatoria electoral. Ya sé que don Teo niega esa presión, pero es que este personaje lo niega todo creyendo que beneficia los intereses del partido. Me recuerda a la mano negra que siempre incita, pero nunca aparece.

La desunión de las derechas puede convertirse en fracaso; deberían recordar la historia y comprobar qué sucede cuando hay esa desunión o acaban por enfrentarse. Acaban haciendo un pan como unas hostias. En estos momentos, España sufre la erosión de la democracia. Hoy esa erosión no sólo está representada en los partidos políticos, también en algunos medios de comunicación con falsos verificadores que están acuñando un «Pastón, con nombre de mujer», aunque su pareja tenga formato de garrulo y de sectario presunto periodista. Ellos muy dados a aparecer en una cadena a quien salvó Mariano Rajoy de la ruina y de la desaparición. «Cría cuervos y te sacarán las entrañas».

Tras las elecciones en Castilla y León es Pedro Sánchez quien sale tocado y sin dar la cara. Sabido es que Luis Tudanca era su candidato, siempre fiel «cervatillo sanchista»; prueba de ello es que le obligó a hacer la moción censura en la que fracasó estrepitosamente. A la vista de los resultados, Tudanca ya es pasado y cadáver político. Está en el disparadero y no debería tardar en dimitir; su imagen se ha deteriorado, es responsable de la pérdida de siete escaños y, por su deficiente campaña plegada a Sánchez, parte de la afiliación pide cambios urgentes. No hay líder.

Muy mal debieron de ver los resultados en Moncloa para soltar la encuesta del CIS, con el fin de «cornear» a las de ámbito privado. No piensen que el CIS, ya conocido como «Centro de Incitación Socialista», se ha degradado. Quien se degrada es el servil Tezanos. Hablar de dicho socialista es incitar a la sonrisa burlona y canallesca, propia del meme. Nada del CIS se ha cumplido.

El sospechoso y mentiroso intencionado, Centro de Investigaciones Sociológicas, ha dedicado dinero público para engañar a la ciudadanía; es decir, ha cometido fraude premeditado y prevaricación desproporcionada. Es el PSOE de Sánchez en sentido puro y corrompido. El CIS se asocia a Tezanos y tal asociación ya es sinónimo de propaganda y manipulación. Pero si lo dices así, sin tapujos ni perífrasis, eres un facha, como si eso fuera un insulto para alguien. Me viene al recuerdo Federico Trillo con aquello de «¡Manda huevos!».

Lo peor que le ha sucedido a España ha sido que Unidas Podemos accediera a las instituciones. Ese paso ha corrompido, degradado y desvirtuado la democracia, pero también la ha erosionado. Y el abanderado de ello ha sido Pedro Sánchez, el actual mentiroso y fraudulento presidente del (des)Gobierno socialcomunista.

Es inentendible que, tras pactar con terroristas y golpistas, junto con nacionalistas e independentistas, todavía haya gente de la siniestra ideológica que, con su cara de cemento armado, se atreve a afirmar que la unión de PP y VOX es veneno social, desgaste democrático y un peligro para las instituciones. ¡Con la que ha caído desde la llegada de nacionalsocialistas y comunistas al Gobierno español! En fin, tontos los hay en todas partes y gaznápiros también, aunque sea lo mismo.

Con la ultraizquierda en las instituciones siempre será peor para la ciudadanía, como ha quedado demostrado con la nefasta gestión de cuanto han tocado, incluidos el fraudulento reparto de fondos europeos y el estallido del mal llamado escudo social, por poner ejemplos de sobra conocidos. Y si, además se une a terroristas e independentistas, entonces tenemos una bomba de relojería para liquidar la convivencia y las instituciones democráticas.

Siempre será un atraso depender de la extrema izquierda en cualquier orden de la vida. Ahí está la prueba: en Castilla y León un solo procurador de UP y siete menos del PSOE. Vox en permanente ascenso y con aspiraciones democráticas de gobernar. ¿Hay datos para afirmar que Vox genera menos confianza en la ciudadanía que Podemos? Pues no, no los hay, más bien al contrario.

Conocidos los datos de las elecciones del 13-F, me comentaba un amigo periodista de Tarragona que sentía envidia sana por Madrid, Galicia y por Castilla y León: «Todo lo contrario a Cataluña. Eso sí que es un auténtico infierno, incluso la ciudad Condal empieza a parecerse más a Cuba que a España».

Por cierto, una medida democrática de primer orden, tan pronto como PP y Vox toquen poder, es finiquitar las ayudas y subvenciones a los sindicatos clasistas y sectarios. ¡No más daño a los trabajadores ni a la sociedad!

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales