2022, segundo aniversario del final de la pandemia

Aquella mañana había quedado con mi mejor amigo para celebrar el segundo aniversario del final de la pandemia. Salí de casa tranquilo y relajado con una paz que solo interrumpía el ruido del tráfico urbano. Llegué al lugar de la cita y tras 10 minutos de espera me acerqué a la cabina telefónica más próxima para llamar a mi amigo. Metí las monedas y giré la rueda para marcar su teléfono. Nadie contestó y después de un tiempo razonable de espera salí de la cabina y volví al sitio donde había quedado con mi amigo, poco después llegó. Entramos en un bar y recordamos el tiempo en el que tuvimos que protegernos de los contagios de un peligroso virus que denominaron COVID-19 usando mascarillas e incluso confinados en las casas. Recordando esa etapa que nos tocó vivir valoramos con satisfacción el éxito de la ciencia y de la medicina al descubrir en poco tiempo, primero las vacunas y poco después una eficaz medicina que sirvió para frenar la extensión de la enfermedad y curar a los que inevitablemente se habían contagiado.

 

. Salí de casa tranquilo y relajado con una paz que solo interrumpía el ruido del tráfico urbano. Llegué al lugar de la cita y tras 10 minutos de espera me acerqué a la cabina telefónica más próxima para llamar a mi amigo. Metí las monedas y giré la rueda para marcar su teléfono. Nadie contestó y después de un tiempo razonable de espera salí de la cabina y volví al sitio donde había quedado con mi amigo, poco después llegó. Entramos en un bar y recordamos el tiempo en el que tuvimos que protegernos de los contagios de un peligroso virus que denominaron COVID-19 usando mascarillas e incluso confinados en las casas. Recordando esa etapa que nos tocó vivir valoramos con satisfacción el éxito de la ciencia y de la medicina al descubrir en poco tiempo, primero las vacunas y poco después una eficaz medicina que sirvió para frenar la extensión de la enfermedad y curar a los que inevitablemente se habían contagiado.
Prestigiosos epidemiólogos trabajando intensamente en sofisticados laboratorios consiguieron que la pandemia tuviera una vida efímera y que la sociedad a nivel mundial volviera pronto a la normalidad. No se pudo evitar la muerte de los enfermos de mayor edad y de las personas inmunodeprimidas que padecían enfermedades crónicas. Pero la cifra de fallecidos fue mínima si tenemos en cuenta las muertes que habría provocado una pandemia de mayor duración y extensión geográfica

La comunicación entre los investigadores de los países más afectados por la pandemia se produjo gracias a un sofisticada red de comunicaciones que se pudo establecer a través de un sistema pionero de conexión de ordenadores denominado ARPANET.

Dicen que en el futuro podremos conectarnos usando el ordenador con lejanas bases de datos para acceder así a todo tipo de información. Incluso algunos se atreven a aventurar que, en el futuro, utilizaremos unos pequeños teléfonos sin cable que podremos llevar en los bolsillos del pantalón y que nos permitirán hablar desde cualquier sitio con los lugares más remotos.

No sabemos lo que nos depararán el futuro las nuevas tecnologías pero hoy lo importante es que la medicina, y la ciencia en general, han logrado terminar en un tiempo récord con una peligrosa pandemia, que podría haber provocado cientos de miles o incluso millones de muertos en todo el planeta.

NOTA. El 2 de enero de 2022 Telefónica anunció que retirará de forma gradual las 14.000 cabinas telefónicas que todavía quedan en España desde las que se hace, según los últimos datos, una llamada a la semana.

@rsanchezsa 

UNETE



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