Y, el hombre siempre va a estar en el útero divino y creador de la mujer; es ahí donde empieza la vida. Guiado por inmarcesible amor de pureza, en los maravillosos arreboles marcados en el firmamento de la creación, en sublime confirmación de la pureza creadora impalpable, sutil, celestial; en armoniosa canción dejándonos en estado de limerencia por la creación y ella… De todas sus cosas sus invenciones en creencias, espiritualidades y dones…La mas bella.



