Cuando no entendemos el mensaje…!!!

"Hace un año, un día como hoy, recibí una de las peores noticias que un padre puede recibir. Mi hija acababa de sufrir un accidente y había quedado gravemente herida."

 

. Mi hija acababa de sufrir un accidente y había quedado gravemente herida."

Generalmente cuando pasamos momentos que ponen a prueba nuestra fe, es cuando más nos acercamos a Dios y exactamente así me sucedió. Mientras manejaba a su encuentro, miles de cosas pasaban por mi mente, y miles de pedidos y oraciones rogaban que fueran solo rasguños.

Cuando llegué, y la vi, mi corazón dejó de latir y se desintegró como cuando aprietas con fuerza una galleta entre tus manos. Pero, el amor y la fortaleza de padre, me hizo ver el lado bueno de las cosas, estaba viva, tenía buen ánimo y sonreía dentro de su dolor, con la fortaleza y templanza de una gran guerrera.

Mientras la tomaba de la mano y la acompañaba en el quirófano, diciéndole que todo iba a salir bien, observaba muy detenidamente a la oftalmóloga que la operaba, y en todo momento pude ver la mano de Dios sobre ella, como si fuera una marioneta que era utilizada por él, para intervenirla y que iba a hacer su mejor esfuerzo para que quede como nueva.

Luego de un año de intensa recuperación al verla con la misma sonrisa de siempre, no termino de dar gracias al padre por haber puesto sus manos en nuestras vidas. Y reflexiono a la vez, como es que Dios, hace que las cosas sucedan por intermedio de las personas que se encuentran a nuestro alrededor.

Cuando tenemos un techo, un lecho donde dormir y un plato de comida en nuestra mesa, es la mano Dios que utiliza a nuestros padres para demostrarnos cuanto nos ama. Cuando sanamos de alguna enfermedad o nos recuperamos de alguna dolencia, es la mano de Dios que utiliza a los médicos y enfermeras para que, mediante su infinito amor, haga el milagro de la sanidad en nuestros frágiles cuerpos.

Todo lo bueno que recibimos en la vida, seamos buenos o no, lo merezcamos o no, viene de la mano de nuestra familia, amigos y personas que nos aman. Y todas ellas actúan por un instinto del amor, que no es otra cosa que la mano de Dios actuando en nuestras vidas por intermedio suyo.

Siendo así, sería muy gratificante, agradecer de manera infinita cada sonrisa, abrazo, palabra, alimento, vestido, momento y todo el sustento que recibimos, ya sea físico, material o espiritual a nuestros seres queridos, entendiendo que siendo o no su obligación, son cosas que vienen por la mano de Dios y que no reconocerlo, sería también como reconocer que el padre, tiene la obligación, quiera o no, de mantenernos con bien día tras día.

El reconocimiento, viene la mano de la humildad que son los antecesores del amor y a entrega incondicional que a su vez son los pilares básicos en la formación de las buenas personas. La ausencia de estos, nos rodea de un halo de vanidad y orgullo que no hacen otra cosa que mostrar lo más obscuro en el alma de las personas.

Siempre será un error pensar que nos merecemos algo en esta vida, más allá de lo que podemos lograr por nuestras propias manos, casi todas las cosas que obtenemos son el producto o resultado del esfuerzo, sacrificio de muchas personas que confluyen en nuestras vidas para brindarnos lo que tenemos. Y todas ellas lo sepan o no, actúan por obra y gracia de Dios.

Es por ese motivo que, para todos los creyentes, Dios puso en sus mandamientos, uno cuyo cumplimiento es de obligatoriedad para todos los hijos y que viene acompañado de una promesa: Honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien en la vida, y entendamos que honrar, es realizar una prueba pública de respeto, admiración, consideración y estima hacia una persona. De más está decir que si no lo aceptamos o no lo queremos entender, entonces no hemos entendido el mensaje…!!!

UNETE



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