En Mitología, Proteo era el rey de Faros, una pequeña isla junto al Nilo. Se le conoce también como el “dios griego del Mar”. Proteo era muy sabio, sabía todas las respuestas y tenía poderes oraculares pudiendo predecir el futuro, pero no deseaba compartir su sabiduría con nadie; se negaba a responder preguntas pero también estaba obligado a decir la verdad en caso de ser atrapado y preguntado.




