Las malas costumbres del ser humano

Es natural en el ser humano, que cuando la comodidad y la costumbre se apoderan de su ser, empezar a olvidar lo difícil que fue para el cómo individuo o grupo conseguir algunos derechos y deberes de los que disfruta desde que fue concebido o desde hace mucho tiempo. Y es por ello por lo que, en estos momentos de flaqueza moral por parte de su mayor defensor, estos están más en peligro que nunca. Las páginas más oscuras de la historia del ser humano nos demuestran reiteradas veces, que cuando la sociedad, protectora natural de estos derechos y fuerza que mueve la política, se pervierte y dentro de sus normas sociales no escritas, se empiezan a traspasar algunas líneas sociales que hasta hace poco era inconcebible cruzar, pero que ahora, gracias a esta perversión se ha normalizado, nos da un análisis de la social de debería ponernos los pelos de punta. Pues al igual que en el pasado, el paladín de la libertad se convierte en su propio carcelero.

 

. Y es por ello por lo que, en estos momentos de flaqueza moral por parte de su mayor defensor, estos están más en peligro que nunca. Las páginas más oscuras de la historia del ser humano nos demuestran reiteradas veces, que cuando la sociedad, protectora natural de estos derechos y fuerza que mueve la política, se pervierte y dentro de sus normas sociales no escritas, se empiezan a traspasar algunas líneas sociales que hasta hace poco era inconcebible cruzar, pero que ahora, gracias a esta perversión se ha normalizado, nos da un análisis de la social de debería ponernos los pelos de punta. Pues al igual que en el pasado, el paladín de la libertad se convierte en su propio carcelero.
En Nuremberg, en la reunión anual del partido nazi celebrada en septiembre de 1935, los lideres anunciaron nuevas leyes institucionalizando muchas de las teorías raciales prevalecientes en la ideología nazi. Estas "Leyes de Nuremberg" excluían a los judíos alemanes de la ciudadanía del Reich, y les prohibía de casarse o tener relaciones sexuales con personas "alemanas o de sangre alemana." Otras normas complementarias los privaron de la mayoría de sus derechos políticos. Los judíos fueron privados del derecho a votar y no podían ser funcionarios públicos.

Y es que estas leyes no se instituyeron de golpe, en realidad se fueron implantando en la conciencia social desde hacía una década por lo menos. Y es que de alguna manera u otra la sociedad fue asimilando estas ideas, hasta que una década después esto se había convertido en lo normal dentro de ella. Y es que el propio estado ya señalo al enemigo, el judío, y este estado también se encargó de enseñarle a los alemanes que este ser, el judío era malo y había que tenerle miedo, había que estigmatizarlo porque él no era como los demás, se llegó al punto que desde la perspectiva del partido ya no eran humanos. No creo que haga falta explicar cómo acabo el caso de los nazis.

Pero ese miedo al que los nazis recurrieron, para ganarse a la sociedad alemana y sobre todo ponerse a ellos como únicos salvadores y posibles defensores, ante el monstruo que arrasa Alemania. Ese mismo miedo que un día recorre los cuerpos de los alemanes, es el mismo miedo que ahora recorre el cuerpo de algunas personas al sentarse en el autobús junto a un posible no vacunado, es ese mismo el miedo artificial ficticio y creado como una perfecta sintonía que se mete en la mente de la que la oye y no juzga lo que está entrando por su sesera, es ese mismo miedo el que no deja quitarse a algunas personas la mascarilla por la calle. Y es que es este miedo artificial, creado por ese ente superior a nosotros, ese ente con aspiraciones de dios sobre la tierra, el que nos impide volver a pensar racionalmente y a juzgar con seriedad el problema que nos aborda. Es por ese miedo, por el que sale de la boca de estas personas un “por si acaso” cuando se les pregunta por que llevan aun la mascarilla por la calle. Y es que ese “por si acaso” irracional y sin ninguna argumentación lógica, lo crea a su vez ese miedo irracional y artificial.

Y es que Maquiavelo ya lo dice, para un dictador solo hay dos formas de mantener el poder o que te tengan miedo o que te amen. Pero en cualquier caso lo mejor para estos sátrapas es el miedo. Pues un pueblo con miedo abandonara todo ideal o se desprenderá de cualquier derecho, con tal de que le defiendan de eso a lo que teme. Y es que debido a esa comodidad de la que hablaba al principio se nos ha olvidado que lo único que persiguen los políticos es el poder y nada más que eso, cosa que nos hace a nosotros la sociedad ser paladines y defensores de nuestros plenos derechos y nuestra libertad si nosotros los abandonamos por un miedo artificial creado por algún político con aspiraciones a sátrapas, nos convertiremos en una sociedad en la que hace solo una década aborricamos y nos preguntaron cómo pudieron hacer eso. 

UNETE



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