Prendan velas con cerillosen Rancho “Los Tres Potrillos”trina en pena un gorrioncillodesde su pecho amarillo. Murió Vicente Fernándezun artista de los grandes,enorme excelso titánel “Charro de Huentitán”. La barranca se estremeceporque el ídolo feneceel pueblo, toda la gente,llora triste por el “Chente”. Sufren las damas más finas,todas “Mujeres divinas”,ya no escucharán tal vozentonar “Amor de los dos”. Para éllas todo un dandien la Plaza Garibaldiorgulloso de su origenmusical las notas rigen. El Mariachi de Coculajalisciense lo postulacomo máximo cantantede esta época baluarte. La nostalgia se remontehasta esa “La ley del monte”,ya que no habrá de “Volver, volver” y no podrá renacer. “Viejo mi querido viejo”México añora ese dejode humildad y de franqueza,mientras tanto se le reza. Este doce de diciembresu recuerdo aquí se siembre,pues, con la Guadalupana“El Arracadas” se hermana. Allá, en el cielo trovandonos seguirá deleitandomientras el público aplaudasiempre brillará la cauda. De Vicente “El Rey” cantorde “Por tu maldito amor”,“De qué manera te olvido”,hoy, que abandonó su nido. Que se escuchen más cancionesrancheras, boleros, sones,en Bellas Artes linajesque empiecen los homenajes. Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 12 de diciembre del 2021 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)