Hace poco más de dos meses y a pesar de que la maestra Elba Esther Gordillo, en ese entonces lo negaba tajante, argumentando fidelidad al pacto que sostenía con Felipe Calderón, comentábamos la posibilidad de que esta rompiera ese acuerdo para que su partido fuera en coalición con el PRI en la elección presidencial, esa reflexión evidentemente no provino de un acto de predicción o adivinación, simple y llanamente del análisis del entorno y sus circunstancias, pero sobre todo en atención al característico oportunismo de la líder sindical, como finalmente sucedió.



