“Durante siete años de abuso perdí mi autoestima, dos bebés en el útero por abortos involuntarios debido a golpes y palizas y escapé de la muerte en tres ocasiones. Fue muy difícil para mí ver el mundo exterior. A menudo me encontraba pidiendo disculpas, incluso cuando no había hecho nada malo. Tuve que volver a reprogramar mi autoestima entendiendo que no merecía ningún abuso” Amy, a survivor of domestic violence




