La riqueza espiritual de América Latina



Cuando los españoles llegaron a colonizar América, existieron dos conquistas: la conquista física en la que las tierras se tomaron y la colonización de lo imaginario, es decir, la conquista espiritual. América Latina es una región que tienen un elemento religioso muy importante que es fundamental para entender su cultura. Esta colonización de lo imaginario, de la que se hablará más a fondo en este artículo, fue el pago que ofrecieron los españoles a la Corona para convertirse en dueños de esta tierra, pero dentro de esta conquista se dieron procesos que hoy representan a los latinoamericanos y los distinguen del resto del mundo.

 


 

En América se habían establecido grupos indígenas que construyeron su propia religión politeísta basándose en elementos de la naturaleza, adoptaron sus propias tradiciones, lengua e identidad. Cuando llegan los frailes a exigirles que dejen de adorar a sus dioses para imponer su religión católica, viene un gran problema que comienza con la comunicación. Los indígenas tenían una escritura pictográfica (a base de imágenes) y los españoles una escritura alfabética (a base de letras), para poder comunicarse los españoles tuvieron que aprender a leer imágenes y los indígenas a leer palabras, aquí se da un proceso que va generando una dialéctica del malentendido de la apropiación. Esto básicamente significa que existieron distintas reinterpretaciones de lo que se estaba comunicando y cada cultura le dio su propio significado a lo que estaban recibiendo.

 

Lo mismo sucede en el aspecto de la religión, para que los españoles pudieran causar que la población indígena adoptase una religión como el catolicismo, se tuvo que dar una libertad de interpretación de forma que los indígenas fueron integrando conceptos del catolicismo como la imagen de la virgen María, a su propia cultura, un ejemplo de esto es la asociación que se le da a María con la Diosa Madre (Tonantzin) de la cultura náhuatl; de igual forma, los frailes comenzaron a adoptar prácticas culturales de los indígenas. Para los indígenas no existía un solo cristianismo sino varios, algunos de estos siendo: el cristianismo de los sacerdotes, el cristianismo de los españoles, el cristianismo de los representantes de la Corona, el cristianismo indígena y el cristianismo de los encomenderos. Es durante este proceso de adaptación e integración que se da un cristianismo indígena y un indigenismo cristiano en América Latina.

 

Gracias a esta libertad de interpretación, se da la gran riqueza y diversidad espiritual de América Latina. Se comienzan a crear variantes que involucran elementos distintos como el tarot, los horóscopos, las creencias en la Santa Muerte, etc. América siempre fue una tierra rica en naturaleza, los indígenas aprendieron a entender sus ciclos, sus criaturas, sus elementos y su riqueza porque se veían rodeados de ella en su día a día. Esto no era el caso en Europa, los europeos provenían de una región en la que había que salir a buscar y conquistar para traer más recursos; en esto encuentro la razón de que la población de América tenga una conexión profunda con la Madre Tierra y crearan, en base a ella, sus propias deidades, prácticas y tradiciones basadas en una cultura y estigma muy diferentes a los existentes en Europa.

 

Con el proceso de conquista, los latinos fueron creando su propia identidad, de aquí mismo se dan historias como la de Juan Diego y la aparición de la Virgen María, se crea el concepto de la Virgen de Guadalupe y se dan los “milagros” provocando que la población comience a adoptar una identidad colectiva dirigida hacia el catolicismo y las variantes de él que se han dado a través del continente. El catolicismo tiene una presencia sumamente fuerte en la región y es uno de los aspectos que distinguen esta tierra provocando que se le conozca como una tierra religiosa debido a la devoción de su gente y la forma en que predican sus creencias.

 

La mezcla de estas dos poblaciones, cada una con sus creencias y tradiciones, vio nacer una nueva cultura con la que ahora se identifican millones de personas. Este proceso dirigió a una serie de reinterpretaciones que hacen de Latinoamérica una región con una gran riqueza espiritual y además, una tierra libre en la que cada persona genera su propio entendimiento de la religión y la “fuerza superior” con la que se identifican. En mi opinión, se ha generado una cultura de diversidad de creencias que también genera satisfacción interna en la población y ha permitido que los países que forman América puedan crear su propia identidad y representación en vez de ser solamente una copia de la cultura española, en este caso. Fue un proceso que tuvo que darse de esa manera, sin embargo creo firmemente que contribuyó de forma sumamente importante a que América Latina sea ahora lo que es en cuestión de espiritualidad y riqueza más allá de lo físico.



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La riqueza espiritual de América Latina


Cuando los españoles llegaron a colonizar América, existieron dos conquistas: la conquista física en la que las tierras se tomaron y la colonización de lo imaginario, es decir, la conquista espiritual. América Latina es una región que tienen un elemento religioso muy importante que es fundamental para entender su cultura. Esta colonización de lo imaginario, de la que se hablará más a fondo en este artículo, fue el pago que ofrecieron los españoles a la Corona para convertirse en dueños de esta tierra, pero dentro de esta conquista se dieron procesos que hoy representan a los latinoamericanos y los distinguen del resto del mundo.

 


 

En América se habían establecido grupos indígenas que construyeron su propia religión politeísta basándose en elementos de la naturaleza, adoptaron sus propias tradiciones, lengua e identidad. Cuando llegan los frailes a exigirles que dejen de adorar a sus dioses para imponer su religión católica, viene un gran problema que comienza con la comunicación. Los indígenas tenían una escritura pictográfica (a base de imágenes) y los españoles una escritura alfabética (a base de letras), para poder comunicarse los españoles tuvieron que aprender a leer imágenes y los indígenas a leer palabras, aquí se da un proceso que va generando una dialéctica del malentendido de la apropiación. Esto básicamente significa que existieron distintas reinterpretaciones de lo que se estaba comunicando y cada cultura le dio su propio significado a lo que estaban recibiendo.

 

Lo mismo sucede en el aspecto de la religión, para que los españoles pudieran causar que la población indígena adoptase una religión como el catolicismo, se tuvo que dar una libertad de interpretación de forma que los indígenas fueron integrando conceptos del catolicismo como la imagen de la virgen María, a su propia cultura, un ejemplo de esto es la asociación que se le da a María con la Diosa Madre (Tonantzin) de la cultura náhuatl; de igual forma, los frailes comenzaron a adoptar prácticas culturales de los indígenas. Para los indígenas no existía un solo cristianismo sino varios, algunos de estos siendo: el cristianismo de los sacerdotes, el cristianismo de los españoles, el cristianismo de los representantes de la Corona, el cristianismo indígena y el cristianismo de los encomenderos. Es durante este proceso de adaptación e integración que se da un cristianismo indígena y un indigenismo cristiano en América Latina.

 

Gracias a esta libertad de interpretación, se da la gran riqueza y diversidad espiritual de América Latina. Se comienzan a crear variantes que involucran elementos distintos como el tarot, los horóscopos, las creencias en la Santa Muerte, etc. América siempre fue una tierra rica en naturaleza, los indígenas aprendieron a entender sus ciclos, sus criaturas, sus elementos y su riqueza porque se veían rodeados de ella en su día a día. Esto no era el caso en Europa, los europeos provenían de una región en la que había que salir a buscar y conquistar para traer más recursos; en esto encuentro la razón de que la población de América tenga una conexión profunda con la Madre Tierra y crearan, en base a ella, sus propias deidades, prácticas y tradiciones basadas en una cultura y estigma muy diferentes a los existentes en Europa.

 

Con el proceso de conquista, los latinos fueron creando su propia identidad, de aquí mismo se dan historias como la de Juan Diego y la aparición de la Virgen María, se crea el concepto de la Virgen de Guadalupe y se dan los “milagros” provocando que la población comience a adoptar una identidad colectiva dirigida hacia el catolicismo y las variantes de él que se han dado a través del continente. El catolicismo tiene una presencia sumamente fuerte en la región y es uno de los aspectos que distinguen esta tierra provocando que se le conozca como una tierra religiosa debido a la devoción de su gente y la forma en que predican sus creencias.

 

La mezcla de estas dos poblaciones, cada una con sus creencias y tradiciones, vio nacer una nueva cultura con la que ahora se identifican millones de personas. Este proceso dirigió a una serie de reinterpretaciones que hacen de Latinoamérica una región con una gran riqueza espiritual y además, una tierra libre en la que cada persona genera su propio entendimiento de la religión y la “fuerza superior” con la que se identifican. En mi opinión, se ha generado una cultura de diversidad de creencias que también genera satisfacción interna en la población y ha permitido que los países que forman América puedan crear su propia identidad y representación en vez de ser solamente una copia de la cultura española, en este caso. Fue un proceso que tuvo que darse de esa manera, sin embargo creo firmemente que contribuyó de forma sumamente importante a que América Latina sea ahora lo que es en cuestión de espiritualidad y riqueza más allá de lo físico.




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