. La
formación sigue siendo clave para generar desarrollo y competitividad, tanto a nivel de las personas, las
organizaciones o los territorios. De hecho dada la situación actual, es casi
una de las pocas estrategias solventes. Ahora bien, que la formación tenga un
futuro no significa que no tenga evolucionar para poder cumplir las
expectativas que hemos depositado en ella. Qué debe cambiar y por qué es lo que
intentaré resumir en estas líneas, de forma que pongamos el énfasis en la
manera en la que todos podamos contribuir a su evolución (para algunos, más
críticos, reinvención)
Partiremos desde el pasado reciente. Hace ya más de 10 años que élogos
publica el estudio del estado del arte de la formación tanto en España como en
Chile. En este periodo hemos constatado los cambios que se han producido, y la
forma en la que las organizaciones los han asumido. Una de las constantes ha
sido que el desarrollo de la formación se ha ido ligando, de manera cada vez
más intensa, al uso de la tecnología, y en concreto, a las posibilidades de
Internet. El e-learning que surge justo hace una década, hoy está en plena
transformación de la misma forma que está cambiando y transformándose la Red. La
web 2.0 nos ha traído cambios, que en mi experiencia destacaría dos. Por un
lado la llamada economía de la abundancia: Una de las imágenes más habituales
para representar a la red de redes que es Internet es la de una serie de
tuberías conformada por las aplicaciones que todos usamos (Google, youtube,
facebook) y donde fluye un rio incesante de información con aplicaciones
gratuitas para la mayoría de los usuarios. Desde el punto de vista educativo,
utilizar el internet de hoy para la formación es como intentar beber de una
boca de incendios: nos puede quitar la sed, pero al mismo tiempo acaba por
ahogarnos. La cantidad, la velocidad y la abundancia de la información generada
por los usuarios requiere de nuevas reglas. En éste entorno cada vez es más
relevante la personalización y la necesidad de generar entornos “estructurados”
que aprovechen las conexiones y los flujos que se generan en el “rio de
información” que es internet. La forma en que se maneja hoy la información por
parte de los “nativos digitales” nos obliga a reflexionar sobre cómo generar un
conjunto estable de competencias digitales para que las personas puedan
“saciar” su sed de conocimiento, con criterio y sentido crítico.
Por otro lado, otro de los cambios fundamentales de la red es que mientras
que la experiencia del e-learning tradicional se centra en el contenido, con un
apoyo circunstancial del profesor, la experiencia que vivimos hoy en Internet
es tiene un fuerte sentido de comunidad, de participación. En cierta forma ésta
experiencia social es más parecida a la realidad que todos vivimos en nuestra
casa o en el entorno de la empresa. Hoy Internet tiene un peso muy relevante la
llamada “web social” y sus nuevos medios y formas de relación. Con
independencia de que pueda existir cierta “burbuja”, en mi opinión positiva y que
lamentablemente no nos afectará a España, es una tecnología que junto con la
disparidad de dispositivos conectados, hará que internet cambie de forma y
sentido. El repositorio de información de la primera década de internet toma
ahora la forma de un Muro donde compartimos nuestro día a día.
Estos cambios que muchos hemos experimentado en primera persona, al
convertirnos en blogeros, twitteros, facebuceros, etc. están marcando una
tendencia para el desarrollo de la formación. Desde élogos i+d en estos último
años hemos desarrollado metodologías de aprendizaje, plataformas tecnológicas y contenidos
encaminados a desarrollar, lo que hemos venido a denominar Community y que no
es más que un nuevo modelo de relación con el alumno. En la medida que seamos
capaces de aprovechar la personalización y la inclusión de la comunidad en el
proceso personal de aprendizaje, estaremos poniendo un pie en las nuevas
aplicaciones que marcarán la nueva década del aprendizaje, consiguiendo que más
eficaz que el actual y que se convierta, lo que consideramos clave en el método
principal para desarrollar las habilidades claves de los trabajadores del
mañana.
A día de hoy de la propuesta de valor genérica que propone el e-learning:
más barato, más rápido y mejor que la versión en aula, como mucho cumple,
siendo generoso, dos de los tres objetivos. En el mundo empresarial, cuando se
trata de e-learning, con demasiada frecuencia se opta por cursos más baratos y
rápidos. Creo que ya es hora de apostar por lo 'mejor' y que aprovechemos el cambio
generacional y la llegada de jóvenes que han crecido con tecnologías web 2.0
para que e-learning se desarrolle hacia lo que la industria de la formación ha
venido en llamar: We-learning
El e-learning se encuentra en una encrucijada, y su futuro sólo puede
asegurarse si se es reinventado radicalmente, porque, a pesar de las
limitaciones que pueda tener, posee un enorme potencial para cambiar
positivamente las vidas de millones de personas. De hecho los nuevos entornos
de movilidad favorecen nuevas experiencias de usuario que harán más fuerte que
nunca la forma en que enseñaremos mañana. En este futuro cercano el alumno
tendrá en su página personal el acceso a la información y a su comunidad, una
vez acaban los cursos, además de servicios ligados con su desarrollo
profesional y con el reconocimiento, la acreditación y la certificación del
aprendizaje continuo, informal y personal que cada vez con más frecuencia
residirá en las redes sociales y en sus entornos personales de aprendizaje.
El futuro de la formación está mucho más cerca de lo que parece, de hecho,
está aquí. No porque haya venido por un cambio radical, sino porque existe una
mayor capacidad para sacar partido a las opciones que ya están disponibles en
los nuevos usos que propone Internet. Ser tímido a la hora de maximizar los
activos de aprendizaje de su empresa y las posibilidades de ahorro y mejora que
ofrece la tecnología, determinará aquellos que miran hacia atrás, de aquellos
que definen un camino a seguir y marcan “el paso”. Mi opinión es que realmente no creo que un
trabajador en la década que empieza, aprenda con los sistemas y los modelos actuales
de formación e-learning. Los nuevos entornos surgirán del momento de cambio
cambio actual si somos capaces de aplicar la lección que nos están dictando. Al
final es el momento de construir una nueva forma de relacionarnos con el
alumno, para que pueda generar una experiencia única de aprendizaje, que
finalmente es lo único que permanecerá inalterable. Todo lo demás: el aula, los
contenidos, el profesor, cambiarán hacia un futuro que está por inventar, y que
desde hace un par de años, desde élogos i+d estamos empeñados en hacerlo
realidad.