. Ordenadas en distintos apartados (reforma
laboral, competencia, administraciones públicas, medidas fiscales, etc.) se
explicitaban medidas dispares en cuanto a su ambición; desde la inhabilitación
de cargos públicos que sobrepasen el endeudamiento, o el establecimiento del
copago sanitario, a deseos genéricos del tipo “mejorar la formación
profesional” o “impulsar el comercio exterior”…Con la llegada de la campaña nos
tendremos que ir acostumbrándonos...
En todo caso me sorprendió el nulo papel que la jugaba la formación
continua en las propuestas de recuperación. Ninguna medida sobre el tema en
particular, sólo se la mencionaba de “refilón” en alguna de ellas. Tampoco en
las cuatro propuestas educativas (calidad de la educación, enseñanza del
castellano, colaboración universidad-empresa y formación profesional) se le da
un papel a la formación corporativa y su capacidad para mejorar el principal
problemas que tenemos: el desempleo.En el rumbo de la recuperación está
necesariamente el cambio de la formación continua para crear un nuevo modelo, más
eficiente en recursos y potenciado con nuevas capacidades que permitan
crear “habilidades para la empleabilidad”, tal como se menciona en el informe
de Pearson sobre “la educación efectiva para el empleo”.
Aunque en la actualidad hay aún una preferencia por el aprendizaje
meramente académico, la situación económica está poniendo de manifiesto que se
necesitan generar nuevas habilidades para desenvolverse en el trabajo, y es ahí
donde la formación continua juega su papel. El sistema académico y la formación
corporativa deben estar coordinados y ser coherentes, de forma que se pueda
ofrecer a cualquier persona (empleada o en paro) la capacidad de planear su
desarrollo profesional. No se puede pretender cambiar la educación sin cambiar
la formación continua. El cambio implica generar nuevas capacidades en la
formación continua para, por un lado proveer de una mejor orientación sobre la
carrera profesional, particularmente en términos de conocimientos, habilidades
y actitudes demandados por el mercado laboral, y por otro mejorar la capacidad
de ofrecer dentro de los sectores información y oferta en relación a la calidad
y la relevancia de las cualificaciones.
Esperemos que con
independencia del color del nuevo gobierno se adopte entre sus medidas una
apuesta por un nuevo modelo de formación continua para el empleo.