. Se ha observado que, entre los diferentes sectores, el empleo de
la industria manufacturera y la construcción han sido los más golpeados en
comparación con los empleos del comercio y los servicios.
También podemos decir que el
trabajo del hogar también ha sido fuertemente golpeado debido a las
restricciones de movilidad de las personas y, posiblemente, también la mayor
dificultad financiera de muchos hogares empleadores.
La clara tendencia incremental
que se ha registrado en estos últimos meses ha sido las compras en línea, las
cuales han aumentado el empleo en nuevas ocupaciones, tanto en el desarrollo de
las empresas que organizan el comercio electrónico, como en ocupaciones de
compra y distribución de los productos.
Durante la cuarentena se ha
observado el aumento de las compras a través de aplicaciones en línea o tiendas
en línea, tanto para los productos de primera necesidad como para los productos
que de acuerdo con las medidas de restricción puede ser la única opción de
compra.
Es evidente que la tendencia de
compras en línea se mantenga más allá de la crisis sanitaria, posiblemente
reforzada por la incertidumbre respecto a la seguridad sanitaria en un ambiente
multipersonal que podría continuar por un tiempo prolongado, por lo menos en
partes de la población.
Algo similar está sucediendo con
los servicios de despacho de comidas que se están expandiendo en el contexto de
las medidas de contención frente al COVID-19, y que podrían afectar incluso en
el más largo plazo el empleo incluso en los restaurantes. Ya lo vemos con el
incremento del uso del servicio delivery el cual se utiliza tanto para
distribución de comida como para distintos tipos de artículos.
Una de las formas de trabajo facilitadas
por la digitalización es el teletrabajo que, en muy pocas ocasiones, había sido
fomentado. Ahora ha ganado gran potencial no solo por su papel en el ámbito
laboral, sino también por su posible contribución a una mejor conciliación entre
el trabajo y la vida familiar, la descongestión del tráfico urbano y la
descontaminación correspondiente.
Los aspectos que hacen posible el
teletrabajo dependen del nivel de infraestructura tecnológica, el acceso a la
misma y la proporción de trabajadores con las competencias digitales
necesarias. Una expresión de los obstáculos estructurales para el
aprovechamiento de las oportunidades del teletrabajo, complementaria a las
características ocupacionales, son las brechas en el acceso a las tecnologías
digitales.
Además de las desigualdades
relacionadas con las tecnologías digitales, surge la desigualdad del sexo a
nivel del hogar, ya que el sexo femenino tiende a aumentar la carga de trabajo
de las por asumir tareas adicionales de cuidado de adultos mayores (con mayor
riesgo de contagio), y menores que deben acompañarse en el proceso de educación
a distancia o a otras personas dependientes.
Recientemente, se ha desarrollado
un debate intenso sobre la regulación sociolaboral del trabajo y en el contexto
de la crisis sanitaria se destacaron los siguientes aspectos relacionados con
estas políticas:
1. La
crisis ha subrayado la importancia de seguros de desempleo para la protección
de trabajadores formales y la necesidad de un aprovechamiento flexible de los
recursos correspondientes, con el fin de usarlos no solo para enfrentar
situaciones de pérdidas de empleo, sino también para establecer, en situaciones
de crisis, un “puente” para mantener relaciones laborales hasta se puede
retomar proceso productivo y normalizar.
2. Adicionalmente,
la pandemia ha mostrado claramente la importancia de instrumentos no
contributivos de protección social y se intensificará el debate sobre un
ingreso básico universal. También se puso en evidencia la necesidad de mejorar
los registros correspondientes y ampliar la inclusión financiera
(bancarización), de manera que los subsidios pueden llegar de manera ágil a sus
beneficiarios.
3. Se
ha puesto en evidencia la necesidad de crear marcos regulatorios para nuevas
formas de empleo. La crisis sanitaria subraya la importancia de avanzar con la
incorporación de estos trabajadores de manera adecuada a los sistemas de
protección social y hacer valer sus derechos laborales.
4. El
teletrabajo como formato de creciente importancia del trabajo asalariado requiere
una regulación que asegure que no se le abuse como instrumento para descartar derechos
laborales vinculados con el trabajo asalariado, por ejemplo, respecto al manejo
del tiempo de trabajo, la privacidad, el control de los trabajadores y las
horas de descanso.
5. Con
ello se subraya la importancia de avanzar en la universalización de derechos
sociales y laborales, independiente del formato específico en que se realiza el
trabajo, tal como lo planteó la Comisión sobre el futuro del trabajo convocada
por la OIT Commission on the Future of Work, 2019).
La evolución de la productividad
laboral en el plazo más largo también depende del grado de pérdida de capital
humano en el corto. También la tendencia de una revisión parcial de la
globalización (en relación con la reestructuración de las cadenas de valor
estrechamente relacionada con la digitalización) tiende a profundizarse a causa
de la experiencia de la pandemia.
La pandemia ha subrayado los
desafíos de la regulación sociolaboral – algunos de ellos estrechamente
relacionados con la digitalización – y tendería a intensificar el debate sobre
las soluciones sostenibles frente a estos desafíos. Adicionalmente, obliga a
repensar la organización de muchos procesos de trabajo para asegurar la
seguridad laboral frente a riesgos de salud, como evidenciados por la pandemia.
Es probable que cierta cantidad
de empleos no se recuperen, aun en un contexto favorable de reactivación
económica, mientras que otras actividades se expandirán, de manera que la
composición del empleo en los países de la región cambiará respecto a la
situación previa a la crisis sanitaria. La reactivación gradual de los procesos
de trabajo podría hacer un mayor uso de las nuevas tecnologías, con tal de
reducir el riesgo de mayores aglomeraciones de personas y mejorar la seguridad
en el trabajo.
En el contexto de un creciente
nacionalismo económico y político existe el peligro que la pandemia refuerce la
presión sobre las instituciones multilaterales diseñadas justamente para
enfrentar con soluciones a los retos globales del desarrollo sostenible, lo que
llama a fortalecer el multilateralismo con iniciativas coordinadas de beneficio
global.
En ERP Lawyers podemos darle la
información necesaria de este contexto,
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