El camino oculto a la aflicción, razones para evitar la decepción.



Tener expectativas duele

 

. Las decepciones son la lección principal del aviso “NO CONFIES EN NADIE”. Entonces, ¿No debo dar mi confianza?¿No debo abrir mi corazón?

Antes de entrar en materia sobre las expectativas que nos hacemos de la gente debemos comprender primero, que como seres humanos tenemos una naturaleza. Dicha naturaleza siempre será salvaje, esto quiere decir que en algunas ocasiones vamos a actuar como animales por una sencilla razón, lo somos. Somos mamíferos, tenemos pelo, somos bípedos, poseemos glándulas mamarias, tenemos una estructura ósea y estamos emparentados con algunas especies de homínidos. La característica animal del ser humano no lo hace superior y mucho menos inferior a los demás seres del reino animal, pues confundimos nuestra racionalidad con estupidez e inferioridad de otras especies. Los animales, las plantas, los insectos o los hongos son seres que también viven y tiene su propia conciencia, sin embargo es un plano de consciencia totalmente distinto, un nivel de consciencia en escalas de pensamiento variada.

La naturaleza no conoce el bien ni el mal, solo actúa por medio de la estrategia que salvaguarda la supervivencia. Un león no puede pensar en ser un “buen animal” y dejar pasar la oportunidad de cazar una gacela fresca y jugosa, llena de carne y vida, por tal motivo no es presa de la compasión y esto le lleva a usar su instinto para sobrevivir. Se convierte en un guerrero si debe luchar por el mismo, pues no hay espacio en la naturaleza para los débiles.

De esta forma, volviendo al tema de las expectativas, podemos llegar a pensar que cada persona se inclina por su propio bienestar y conveniencia. Alguien que lucha por tener el cargo que sueña en una empresa, va a hacer lo posible por conseguir la contratación. No puede pensar que debe ceder el cargo a otro aspirante que puede tener mayores necesidades o una gran cantidad de hijos por mantener o algún familiar enfermo, pues cada uno vive su vida y lleva sus propias cargas y depende de la fuerza de lucha que cada individuo tenga el éxito o fracaso en sus metas. Cuando se lucha por conseguir una mejor posición social nos convertimos en cazadores guerreros que quieren ganar, pues naturalmente ser débil será sinónimo de muerte.

Entonces podemos resumir que las personas naturalmente van a luchar para conseguir su propia comodidad y vivir a merced de sus deseos, pues naturalmente todo ser vivo desea estar equilibrado y sentirse seguro de tener lo necesario para sobrevivir. Por esta razón, es una desventaja generar grandes expectativas en las personas, simplemente porque cuando se presente una oportunidad que le favorezca y requiera sacar ventaja para sí mismo no dudará en hacerlo, traicionando incluso al mejor amigo.

Tener expectativas en los demás es un arma de doble filo, pues por un lado bajamos nuestras defensas y dejamos de luchar por que nos confiamos demasiado en el otro y por otro lado solemos contar siempre nuestro secretos y más íntimas situaciones personales a los demás, dejando vulnerable nuestra integridad pues al existir un arrebato de ira o desacuerdo que afecte la relación, por instinto y sensación de poder nunca se dudará en vulnerar la imagen o el buen nombre de otro al conocer sus secretos. Los secretos deben ser eso, SECRETOS, al ser contados somos débiles, vulnerables y tremendamente ignorantes pues conocerán nuestros puntos débiles y seremos la gacela y no el león.   

Tener expectativas en el otro quiere decir que siempre vamos a actuar en función de las voluntades deseos o necesidades de un tercero. Es creer que la otra persona piensa en mí y que siempre va a hacer las cosas en beneficio colectivo, es sentir que los demás obedecen a mi voluntad, cuando yo quiera y como yo quiera. Tener expectativas duele, pues tal vez quiero que mi hijo sea un abogado pero él quiere ser un médico, tal vez quiero que mi pareja se case conmigo, pero tal vez ella o el piensan en vivir sin compromisos, tal vez quiero que mis niños tengan las mejores notas en matemáticas, pero tal vez ellos quieren ser niños, jugar y disfrutar su infancia. Quizá una persona me ama en secreto y no me lo dice solo porque su forma de ser lo dice todo, pero lo que realmente sucede es que es una persona muy carismática y le gusta tener amigos. Tal vez, tal vez, tal vez, las expectativas en otros duelen porque no podemos dominar y mucho menos dirigir la vida de terceros, cada uno elige su actuar y cada persona siempre se orientará en hacer lo que le gusta. La época oscurantista ya pasó, donde se instruía una creencia a fuerza, obligatoriamente, pues era la única forma de evitar la muerte. Hoy en día somos más libres de actuar, aunque la sociedad nos domina por otros medios pero en nuestra sobriedad buscamos tomar nuestras propias decisiones y si no es así, entonces somos la presa y no el cazador.

Razón número 1 para evitar la decepción

No tengas expectativas de los demás por que cada cual hace su vida a su manera y no dudará en traicionarte para conseguir sus objetivos

Pilar número 1 para recorrer el camino de la aflicción

Intenta controlar el destino de todos y confía mucho en la gente.

Facebook: @ligalicma / @PsicologoMAB

Instagram: @ligalicma / @miguel_bautista316

Twitter: @licma_y / @MiguelngelBau13

Miguel Ángel Bautista Blanco

Psicólogo

Cofundador de LICMA LA LIGA DEL CONOCIMIENTO Y SALUD MENTAL



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El camino oculto a la aflicción, razones para evitar la decepción.


Tener expectativas duele

 


¿Cuántas veces hemos tenido la mala costumbre de confiar demasiado? Solemos darle demasiada importancia a aquellas personas que al parecer nunca van a traicionar nuestra confianza, sin embargo al pasar el tiempo podemos tener algunas decepciones. Las decepciones son la lección principal del aviso “NO CONFIES EN NADIE”. Entonces, ¿No debo dar mi confianza?¿No debo abrir mi corazón?

Antes de entrar en materia sobre las expectativas que nos hacemos de la gente debemos comprender primero, que como seres humanos tenemos una naturaleza. Dicha naturaleza siempre será salvaje, esto quiere decir que en algunas ocasiones vamos a actuar como animales por una sencilla razón, lo somos. Somos mamíferos, tenemos pelo, somos bípedos, poseemos glándulas mamarias, tenemos una estructura ósea y estamos emparentados con algunas especies de homínidos. La característica animal del ser humano no lo hace superior y mucho menos inferior a los demás seres del reino animal, pues confundimos nuestra racionalidad con estupidez e inferioridad de otras especies. Los animales, las plantas, los insectos o los hongos son seres que también viven y tiene su propia conciencia, sin embargo es un plano de consciencia totalmente distinto, un nivel de consciencia en escalas de pensamiento variada.

La naturaleza no conoce el bien ni el mal, solo actúa por medio de la estrategia que salvaguarda la supervivencia. Un león no puede pensar en ser un “buen animal” y dejar pasar la oportunidad de cazar una gacela fresca y jugosa, llena de carne y vida, por tal motivo no es presa de la compasión y esto le lleva a usar su instinto para sobrevivir. Se convierte en un guerrero si debe luchar por el mismo, pues no hay espacio en la naturaleza para los débiles.

De esta forma, volviendo al tema de las expectativas, podemos llegar a pensar que cada persona se inclina por su propio bienestar y conveniencia. Alguien que lucha por tener el cargo que sueña en una empresa, va a hacer lo posible por conseguir la contratación. No puede pensar que debe ceder el cargo a otro aspirante que puede tener mayores necesidades o una gran cantidad de hijos por mantener o algún familiar enfermo, pues cada uno vive su vida y lleva sus propias cargas y depende de la fuerza de lucha que cada individuo tenga el éxito o fracaso en sus metas. Cuando se lucha por conseguir una mejor posición social nos convertimos en cazadores guerreros que quieren ganar, pues naturalmente ser débil será sinónimo de muerte.

Entonces podemos resumir que las personas naturalmente van a luchar para conseguir su propia comodidad y vivir a merced de sus deseos, pues naturalmente todo ser vivo desea estar equilibrado y sentirse seguro de tener lo necesario para sobrevivir. Por esta razón, es una desventaja generar grandes expectativas en las personas, simplemente porque cuando se presente una oportunidad que le favorezca y requiera sacar ventaja para sí mismo no dudará en hacerlo, traicionando incluso al mejor amigo.

Tener expectativas en los demás es un arma de doble filo, pues por un lado bajamos nuestras defensas y dejamos de luchar por que nos confiamos demasiado en el otro y por otro lado solemos contar siempre nuestro secretos y más íntimas situaciones personales a los demás, dejando vulnerable nuestra integridad pues al existir un arrebato de ira o desacuerdo que afecte la relación, por instinto y sensación de poder nunca se dudará en vulnerar la imagen o el buen nombre de otro al conocer sus secretos. Los secretos deben ser eso, SECRETOS, al ser contados somos débiles, vulnerables y tremendamente ignorantes pues conocerán nuestros puntos débiles y seremos la gacela y no el león.   

Tener expectativas en el otro quiere decir que siempre vamos a actuar en función de las voluntades deseos o necesidades de un tercero. Es creer que la otra persona piensa en mí y que siempre va a hacer las cosas en beneficio colectivo, es sentir que los demás obedecen a mi voluntad, cuando yo quiera y como yo quiera. Tener expectativas duele, pues tal vez quiero que mi hijo sea un abogado pero él quiere ser un médico, tal vez quiero que mi pareja se case conmigo, pero tal vez ella o el piensan en vivir sin compromisos, tal vez quiero que mis niños tengan las mejores notas en matemáticas, pero tal vez ellos quieren ser niños, jugar y disfrutar su infancia. Quizá una persona me ama en secreto y no me lo dice solo porque su forma de ser lo dice todo, pero lo que realmente sucede es que es una persona muy carismática y le gusta tener amigos. Tal vez, tal vez, tal vez, las expectativas en otros duelen porque no podemos dominar y mucho menos dirigir la vida de terceros, cada uno elige su actuar y cada persona siempre se orientará en hacer lo que le gusta. La época oscurantista ya pasó, donde se instruía una creencia a fuerza, obligatoriamente, pues era la única forma de evitar la muerte. Hoy en día somos más libres de actuar, aunque la sociedad nos domina por otros medios pero en nuestra sobriedad buscamos tomar nuestras propias decisiones y si no es así, entonces somos la presa y no el cazador.

Razón número 1 para evitar la decepción

No tengas expectativas de los demás por que cada cual hace su vida a su manera y no dudará en traicionarte para conseguir sus objetivos

Pilar número 1 para recorrer el camino de la aflicción

Intenta controlar el destino de todos y confía mucho en la gente.

Facebook: @ligalicma / @PsicologoMAB

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Miguel Ángel Bautista Blanco

Psicólogo

Cofundador de LICMA LA LIGA DEL CONOCIMIENTO Y SALUD MENTAL




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