Evitemos encontrarnos con un cripto problema



El encanto que pueden generar las plataformas de intercambio en torno a las posibilidades y sueños que se pueden alcanzar con la inversión en criptomonedas debe ser tomado con cuidado y seriedad. 

 


El frenesí por ser parte partícipes de las plataformas de inversión ligados con las criptomonedas se ha extendido por el globo. Ya no se trata de observar sólo el bitcoin. Estamos contemplando la existencia y evolución de al menos 8.400 criptomonedas.

Alimentado por la idea de obtener elevadas rentabilidades, se transforma en un poderoso caldo de atención. Sin embargo, no todo lo brilla es oro, y de ahí es que debemos ser precavidos, particularmente cuando estamos comprometiendo nuestros ahorros, por ejemplo, los acumulados de los retiros de 10%.

En tal sentido debemos tomar nota del llamado de atención que ha realizado la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) respecto de realizar operaciones en algunas como Omegapro, Binance y Swedencap, argumentándose que no se encuentran inscritas, ni tampoco sujetas a su fiscalización. Pero cuidado, esto no es antojo sólo de la CMF, ya que otras iniciativas se han propiciado por entes reguladores de Malasia, España, Francia y Reino Unido, entre otros.

Sin embargo, los peligros también nos llevan a otras áreas: a) Problemas de seguridad, lo que las hace proclive a ataques de hackers. Según BBC, desde el 2014 se han producido robos cercanos a los US$2.196 millones ( Liquid Global y Poly Network, por ejemplo) y en que la respuesta de las plataformas a los usuarios afectados ha sido variada; b) Quedar expuestos en esquemas de fraudes piramidales; c) Ser víctimas de los denominados fraude de salida y que guardan relación con la quiebra sospechosa de una plataforma, así como la desaparición de valores en criptomonedas (Africrypt y QuadrigaCX, por ejemplo); y c) Fraudes sobre operaciones denominas ICO (Initial Coin Offering) que prometen altos rendimientos a quienes participan.

Por último, dos datos relevantes que nos proporciona la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos: 1º Sobre la mitad de las pérdidas por fraudes de inversiones son con criptomonedas; y 2º Las personas entre 20 y 49 años de edad presentan una probabilidad cinco veces mayor de ser víctimas de estafas de este tipo que las personas de otros grupos etarios. 

No se trata de generar pánico. Es sólo un llamado a la prudencia. Uno podrá pensar que es libre de gestionar su dinero de la mejor forma que lo crea, y así es, sin embargo, para que provocar a la mala suerte si resulta razonable y saludable prestar atención a las advertencias, las cuales podemos revisar de manera básica en la página de Alertas de nuestro ente fiscalizador, o bien, indagar opiniones y/o reclamos en la Internet, por ejemplo, en el SERNAC. Seguro estas pequeñas, pero profundas acciones nos frenarán de algún arrebato.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF


UNETE











Evitemos encontrarnos con un cripto problema


El encanto que pueden generar las plataformas de intercambio en torno a las posibilidades y sueños que se pueden alcanzar con la inversión en criptomonedas debe ser tomado con cuidado y seriedad. 

 


El frenesí por ser parte partícipes de las plataformas de inversión ligados con las criptomonedas se ha extendido por el globo. Ya no se trata de observar sólo el bitcoin. Estamos contemplando la existencia y evolución de al menos 8.400 criptomonedas.

Alimentado por la idea de obtener elevadas rentabilidades, se transforma en un poderoso caldo de atención. Sin embargo, no todo lo brilla es oro, y de ahí es que debemos ser precavidos, particularmente cuando estamos comprometiendo nuestros ahorros, por ejemplo, los acumulados de los retiros de 10%.

En tal sentido debemos tomar nota del llamado de atención que ha realizado la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) respecto de realizar operaciones en algunas como Omegapro, Binance y Swedencap, argumentándose que no se encuentran inscritas, ni tampoco sujetas a su fiscalización. Pero cuidado, esto no es antojo sólo de la CMF, ya que otras iniciativas se han propiciado por entes reguladores de Malasia, España, Francia y Reino Unido, entre otros.

Sin embargo, los peligros también nos llevan a otras áreas: a) Problemas de seguridad, lo que las hace proclive a ataques de hackers. Según BBC, desde el 2014 se han producido robos cercanos a los US$2.196 millones ( Liquid Global y Poly Network, por ejemplo) y en que la respuesta de las plataformas a los usuarios afectados ha sido variada; b) Quedar expuestos en esquemas de fraudes piramidales; c) Ser víctimas de los denominados fraude de salida y que guardan relación con la quiebra sospechosa de una plataforma, así como la desaparición de valores en criptomonedas (Africrypt y QuadrigaCX, por ejemplo); y c) Fraudes sobre operaciones denominas ICO (Initial Coin Offering) que prometen altos rendimientos a quienes participan.

Por último, dos datos relevantes que nos proporciona la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos: 1º Sobre la mitad de las pérdidas por fraudes de inversiones son con criptomonedas; y 2º Las personas entre 20 y 49 años de edad presentan una probabilidad cinco veces mayor de ser víctimas de estafas de este tipo que las personas de otros grupos etarios. 

No se trata de generar pánico. Es sólo un llamado a la prudencia. Uno podrá pensar que es libre de gestionar su dinero de la mejor forma que lo crea, y así es, sin embargo, para que provocar a la mala suerte si resulta razonable y saludable prestar atención a las advertencias, las cuales podemos revisar de manera básica en la página de Alertas de nuestro ente fiscalizador, o bien, indagar opiniones y/o reclamos en la Internet, por ejemplo, en el SERNAC. Seguro estas pequeñas, pero profundas acciones nos frenarán de algún arrebato.

Mauricio Andrés Burgos Navarrete




Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar

PDF


UNETE