. Todo es oscuridad y empiezan la bùsqueda de un chivo expiatorio a quien culpar, el màs cercano es Dios, sienten que emana de ellos el ùltimo suspiro y desfallecen y de hecho lo hacen.
Sòlo cuando entierran aquello que llaman sentimientos pueden resucitar, algunos no resucitan se quedan muertos, dormidos. Dios està buscando corazones dispuestos a obedecerlo, no a entenderlo. El problema no es la situaciòn sino como la ve nuestro Padre bueno. Nada es malo, ni bueno es el pensamiento el que hace que lo sea.
El corazòn es todo lo que a usted le duele en su vida, es usted mismo, es su mente. Donde estè su carga allì estarà su pasiòn. Por eso el propòsito de su corazòn debe ser fiel a usted mismo sin pretender llenar las expectativas de los demàs. Si supera algunas flaquezas no se vuelva a ellas, deje atràs su vieja personalidad inactiva, no vuelva a ponerse aquella ropa vieja, si puede vestir ropa de lino fino, no siga siendo esclavo de lo mismo siempre, sea cual sea su debilidad.
El que muere debe ser absuelto, tèngase por muerto a sus flaquezas, para que no obedezca sus deseos, ni sea màs arma de la injusticia, sino de la justicia. Usted puede llegar a creer que no tiene la màs mìnima aptitud y desconoce depronto que lo ùnico que tiene que hacer es creer que usted solo puede lograrlo. Sus capacidades humanas estàn inclinadas a una vida egoìsta e individualista.
No espere que nadie lo ayude, si usted sufriò un dolor, usted mismo se lo hizo; por ejemplo si hoy cree sufrir porque alguien le fallò, entienda que usted nunca confiò en nadie, no se engañe, nadie le falla a uno, usted se equivocò. La gente desafortunadamente tiene que sufrir bastante para poder decir ¡Me cansè!