En estos tiempos que se viven en Venezuela, los consejos comunales han pasado por varias circunstancias que han provocado que la ciudadanía este apática a los procesos revolucionarios, la euforia y agitación activista por parte del colectivo ha disminuido, ya que el pueblo está viviendo un periodo de transformación critico, que se escapa de las manos de las personas que llevan el liderazgo a nivel nacional, el motivo es que en Venezuela vivimos un proceso no tradicional donde hacer política no llena las expectativas de los ciudadanos, Venezuela viene trayendo consigo este conocimiento de cómo hacer política de la herencia de Europa y Estados Unidos. Cuando nuestros antepasados querían ser partícipe de algún cargo relacionado a la política, tenían que ser personas muy acaudaladas o ser terratenientes importantes para poder ejercer un cargo de envergadura política , y es por ello que aun en Venezuela algunos de los candidatos que desean tomar un cargo político de importancia, pide ayuda monetaria a otros países para hacer su campaña, así sea que esté vendiendo su país, lo que los obliga de alguna manera a compartir intereses a sus aleados políticos internacionales, así lo expresa Eduardo Alvares, 1992. En su aporte sobre políticas públicas, esto aunado al mal procedimiento que se vive por las carencias que tiene el País debido a la guerra económica que nuestros adversarios han impuesto en nuestro territorio Nacional, arrastrando consigo gran parte del colectivo, si tan solo desde un pequeño espacio geográfico comenzamos a direccionar con inteligencia y capacidad, podemos incentivar desde abajo a esa persona que esta desmotivada a participar en tales procesos revolucionarios, si atendemos la problemática de las comunidades podemos incentivar a la participación de los ciudadanos, y así de un granito de arena podemos construir murallas solidas que pueden dar peso a estos espacios que hemos dejado desasistido, ayudando a nuestro proceso revolucionario a creer mas y a crecer como masa para así poder tener peso a la hora de sumarnos y tener un País con más fuerza para seguir luchando en revolución, si bien es cierto que los ciudadanos bien organizados son escuchados, si su voz desde un sector pequeño son atendidos, cuanto mejoraría los sectores, las parroquias, los distritos, los estados, y hasta construir un País. Cuando hablamos de Venezuela y sus grandes problemáticas nos envuelve un deseo inmerso en nuestra mente y corazón, en ese latir individual que nos oprime, viendo cada situación existentes en el entorno del día a día, es allí, en ese preciso momento que pensamos en aportar un granito de arena, “inventamos o erramos” si, inventamos*, tendremos sueños y metas por alcanzar, formar una investigación que nos permita ayudar de manera formal, plasmando nuestro sentir en beneficio a desarrollar una comunidad, eso es una buena inventiva, o erramos* quedándonos plantados observando y criticando sin aportar cosa alguna a innovar, crear o ejecutar una pequeña pero grande ayuda a nuestra amada patria que tanto lo necesita.