¿AYUDAMOS CUANDO ALGUIEN NECESITA AUXILIO?

A finales de los años sesenta, Kitty Genovese fue brutalmente apuñalada en un barrio de Nueva York. Treinta y ocho testigos presenciaron tal atrocidad, durante aproximadamente cuarenta y cinco minutos y solo uno de ellos, pasado media hora, llamó a la policía.  Este suceso despertó la curiosidad de Psicólogos sociales en estudiar los factores que influyen en la conducta altruista.

 

. Treinta y ocho testigos presenciaron tal atrocidad, durante aproximadamente cuarenta y cinco minutos y solo uno de ellos, pasado media hora, llamó a la policía.  Este suceso despertó la curiosidad de Psicólogos sociales en estudiar los factores que influyen en la conducta altruista.

Darley y Latané, fueron pioneros en este tipo de investigaciones. En 1970 formularon un modelo de decisión sobre la intervención en emergencias.  Este modelo se basa en un proceso de toma de decisiones, que tienen lugar en la mente del individuo y en la que influyen diferentes factores. Consta de 4 pasos  consecutivos y  en cada uno de ellos se determinará si se pasa al siguiente paso hasta realizar la conducta de ayuda o si por el contrario se decide no intervenir.

El individuo se encuentra ante una situación

PASO 1 ¿Se da cuenta de que pasa algo anormal? Aunque pueda parecer obvio, la gente no siempre se da cuenta de que algo sucede. Puede darse sobrecarga estimular o un alto nivel de estrés que nos impida percibir que alguien está en situación de emergencia. Si es considerado así se pasa al PASO 2 ¿Lo interpreta como una emergencia? Este punto se basa en la llamada “influencia social informativa” (Deutsch Y Gerard, 1995) en la que dependerá de la claridad de la situación y de lo que hagan las otras personas que están presentes. Cuando la información no es clara, la gente suele recurrir a las opiniones de los demás para saber cómo actuar en esa situación. PASO 3 ¿Asume la responsabilidad de intervenir? además de sopesar dichas decisiones anteriores el espectador tendrá que valorar si quiere tomar la responsabilidad de intervenir en esa situación. A esto se le llama “difusión de la responsabilidad” en la que contra más espectadores hay más se inhibe la conducta debido a que cuando sucede una emergencia es probable que nadie quiera asumir la responsabilidad de intervención y se espere a que sea el otro el que la adquiera. Pueden aparecer pensamientos del tipo ¿Por qué yo? O “seguramente alguien ya haya avisado a la policía, ambulancia, etc…” PASO 4 ¿Se considera capaz de prestar ayuda? En el último  paso del modelo, los autores aseguran que ya no es solo importante querer asumir la responsabilidad sino que además puede que no se haga porque no  se sabe cómo actuar. Algunas situaciones son más complejas que otras y la persona puede sentir miedo de las posibles consecuencias que pueda tener la intervención. Una vez sopesados estos puntos  y habiendo llegado al final; El individuo toma la decisión de intervenir.

Más tarde, otros autores han añadido a este modelo otros factores importantes como las características de la persona que necesita ayuda o la predicción del tipo de respuesta  más probable en distintas situaciones. Hay estudios que afirman que es más probable que ayudemos a alguien que nos resulte atractivo que a otro que nos resulte aversivo. También confirman que hay más  tendencia a ayudar a alguien  si se considera que su problema se debe a circunstancias ajenas  que si se atribuye la causa a esa persona.

Otros estudios  han demostrado que se ayuda más a una persona del propio grupo que a  un extraño debido a que pensamos que contra más se parece a nosotros menos culpa tiene de  lo que le sucede. Drout y Gaertner, (1994) sin embargo, propusieron lo contrario; si la víctima se nos parece mucho lo asociamos con que podría pasarnos a nosotros y por lo tanto hay una especie de amenaza que nos produce el miedo a ayudar. Finalmente Murray y Jones (1993), indicaron la “atribución de responsabilidad a la víctima” en la que se le asignan características negativas a la persona como por ejemplo falta de inteligencia o de precaución.

Ahora cabe preguntarnos; ¿Altruismo o egoísmo? Este ha siso un tema muy controvertido en Psicología Social. Muchos estudios sugieren que tenemos esa capacidad  de comportarnos  de manera altruista. Otra cosa es que pongamos en práctica o no esa capacidad que viene  determinada por otros factores.

Bibliografía y Fuentes

Psicología Social (1999) J.F.Morales., C.Huici., M.Moya., E.Gaviria., M. López- Sáez. Mc GRAW-HILL.

UNETE



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