. Y si no es suficiente, todas sus cualidades las acompaña con
la elegancia de su saber estar y permanente sonrisa, lo que es de agradecer en
los tiempos que corren.
A
la que fue consejera le sobran “caché y carisma”. Juan Vicente Herrera ha ignorado a los
ciudadanos de León y de Castilla al designar a Rosa Valdeón como candidata para
la alcaldía de Zamora; incluso se ha
permitido el lujo de hacerlo por dos veces. ¿Tan poco le importa a Herrera su
Comunidad? ¿Por qué tanto desprecio si tanto le ha dado Castilla? No es ético
que se queje de sus colaboradores y consejeros, mientras envía a la mejor y más
eficaz al ‘destierro’ zamorano. ¡Qué gran vasalla, si tuviera buen señor! Hasta
el propio Mariano Rajoy así lo ha reconocido.
En
plena campaña electoral de las municipales, Rajoy no se cortó ni un pelo: “Es inteligente
(Rosa), tiene experiencia y siente a Zamora. Será alcaldesa, con el apoyo de
todo el Partido Popular y de toda la sociedad”. Sin duda, acertó Mariano. A
pesar de esas palabras, a la sociedad se le ha ignorado, como se acostumbra en
estas tierras. Valdeón no merece ser tratada como una pelota de tenis. Zamora
tiene garantizada la mayoría absoluta del PP con Rosa, como se ha comprobado, y
casi sin bajarse del autobús.
Por
eso mismo se entiende menos que se desaproveche un valor en alza y una gran
gestora, precisamente algo de lo que no anda sobrada esta tierra. Rosa Valdeón
debe volver al Gobierno de Herrera cuanto antes, porque es de los pocos
políticos capaces de liderar una Consejería amplia. Pero que nadie descarte que
Mariano Rajoy se acuerde de ella si gana las elecciones generales del 20-N.
Rosa es mucha Rosa y, además, es como el buen vino de Ribera del Duero: donde
va, triunfa.
Herrera
es consciente de su error y no se atreve a dar marcha atrás. La ínclita Valdeón
sufre resignada en silencio y llora en privado, sin alcanzar a conocer sus
culpas. La envidia es el pecado capital de esta España nuestra. Ahí va una
pregunta con fundamento ¿Hay alguna consejera que presionó a Juan Vicente
Herrera Campo para que apartara a Rosa
Valdeón de su lado? ¿A quién hace sombra Valdeón Santiago para que pase de
rubia a morena?
Rosa
Valdeón, actual alcaldesa de Zamora, no precisa de un ‘destierro’ para renovar el proyecto de los populares en
Zamora. La alcaldía se le queda pequeña a quien
supo abanderar en su momento la Consejería más difícil y complicada de
la comunidad, porque tuvo que partir de cero. Si fue capaz de crear de la nada
una Consejería como la de Familia e Igualdad de Oportunidades, ‘apuntalarla’
con el trabajo riguroso y la eficacia de su mano derecha, Rosa Urbón, además de
acabar dejando en segundo plano a todo el equipo de Juan Vicente Herrera, bien
puede estar tranquilo el presidente que saldrá adelante su tan cacareada
“transición razonable”. Pero eso en Zamora pueden hacerlo Rosa Valdeón y su
equipo en tres ratos libres.
Alguien
debe decir al presidente Herrera que se ha equivocado. Todavía es posible
salvar a Rosa Valdeón para la causa y ésta no es otra que seguir dignificando Castilla
y León. Actualmente se miran de reojo los propios consejeros en cada Consejo de
Gobierno; saben que más de la mitad de ellos son platos de segunda mesa. Ni
Castilla ni León pueden permitirse otros cuatro años de espera e inmovilismo.
¿Alguien
pensó en la consejera Valdeón para presidir Castilla y León? Nosotros sí lo
hemos pensado y, por si acaso, Juan Vicente debería atar la silla antes de que
Rajoy dispare por elevación. Si Herrera entra en la carrera de ministrable para
Mariano Rajoy, dos mujeres se van a ver enfrentadas por la mala cabeza de
Herrera Campo y su abundante cómputo de despropósitos. ¿Quiénes? Pues las
mejores: Rosa Valdeón y Silvia Clemente. ¡Ata la poltrona, Juan Vicente!