Y ahora, por Zeus, veo que todo lo que aquí hay [en el Hades] es hermoso: la igualdad de derechos para todos y que nadie sobresalga sobre el vecino me parece que es lo mejor del mundo. Conjeturo además que aquí los acreedores no reclaman las deudas ni se pagan impuestos, y, lo que es más importante, ni se pasa frío en invierno ni se contraen enfermedades ni se reciben golpes a manos de los más fuertes. Hay una paz perpetua y todo funciona al revés: pues nosotros los pobres reímos y en cambio se quejan y lamentan los ricos.



