Como siempre sucede cuando la violencia escala a niveles insospechados, todo lo contamina y amenaza a todos los sectores de la sociedad, incluso a aquellos que se creían intocables. México vive desde hace 15 años un ambiente violento que literalmente ha manchado de sangre todo el territorio nacional y si bien al principio se decía que solo afectaba de manera directa a las bandas criminales, ahora golpea a todos los ciudadanos, incluida la clase política.




