¿la carta democrática de la oea no aplica para Colombia?



Técnicamente se llama “Carta Democrática Interamericana” y según la OEA “Es reconocida como uno de los instrumentos interamericanos más completos, promulgado para la promoción y fortalecimiento de los principios, prácticas y cultura democráticas entre los Estados de las Américas. (…) Esta capacidad de sancionar a los Estados Miembros que sufran rupturas institucionales, repetida y ampliada en la Carta Democrática Interamericana, es inédita en el mundo: aún hoy, sólo en las Américas (la OEA y las organizaciones subregionales que adoptaron la también llamada "clausula democrática") la contemplan en su acervo jurídico.” [1] Por su parte un informe de la BBC indica que “El documento establece cuáles son los elementos esenciales de la democracia representativa, como el respeto a los derechos humanos, la separación e independencia de los poderes públicos y la libertad de expresión.”[2]

 

Fujimori.

El último Estado en estar envuelto en esta temática fue Venezuela, quién ha vivido grandes dificultades en su administración, por lo que figuras de la oposición de ese país junto a un feroz y envalentonado Luís Almagro propusieron su aplicación y puede que tengan razón, en general en ese país sudamericano el orden constitucional no es el mejor y sus instituciones están en entredicho, pero lo que sorprende aquí es la energía y compromiso que adquirió el propio Luís Almagro y demás países de la región que se dicen defensores de la democracia y bla, bla, creando un cerco increíble contra el acusado, casi que asfixiándolo salvo el reposo que encontraba en países miembros del ALBA. Reitero como Luís Almagro y gobiernos como el colombiano se echaron esa tarea al hombro.

Pues bien, hoy es Colombia quien enfrenta grandes dificultades en su administración y ni hablar de su aspecto democrático ya que las elecciones que se desarrollan, constantemente reciben denuncias de fraude y compra de votos, nada más el caso de la elección del presidente Iván Duque, el supuesto apoyo que su campaña recibió de narcotraficantes como el “Ñeñe” Hernández y las acusaciones hechas contra las alteraciones que sufrieron los formularios E – 14 del proceso electoral y que favorecieron al hoy mandatario.

Desde entonces ese gobierno no ha dado pie con bola y se ha envuelto de escándalo en escándalo, dejando un gran malestar en cuanto a gobernabilidad, mala gestión, corrupción, “mermelada” y pésimos resultados en diversos escenarios para el país, especialmente en lo social, lo cual fue generando en sus administrados un estado de inconformidad manifiesta.

Cabe resaltar que la mala situación que vive el país no es causa exclusiva de la pandemia, sino que desde el 2019 Colombia venia arrojando estadísticas negativas y todo ello derivó a que se gestará en noviembre de ese año el “Paro Nacional” con el cual muchos sectores sociales expresaron por medio de protestas su inconformidad con el mandatario.

Por lo que, todo el agite social que experimentó Venezuela en su momento lo vive Colombia actualmente y ciertamente el tratamiento que ambos gobiernos dieron a estas agitaciones sociales no ha sido diferente, han usado el mismo modus operandi, y me refiero a la brutal represión policial.

La ONG Temblores, reportó que desde el 28 de abril en el país cafetero se han reportado al menos 3405 hechos de violencia policial, es decir, durante este mes, en promedio ha habido 113 hechos de violencia policial al día. Dentro de estos casos, fue posible clarificar las siguientes cifras:

1133 víctimas de violencia física

43 homicidios presuntamente cometidos por miembros de la Fuerza Pública

1445 detenciones arbitrarias en contra de manifestantes

648 intervenciones violentas en el marco de protestas pacíficas

47 víctimas de agresiones oculares

175 disparos con arma de fuego

22 víctimas de violencia sexual

6 víctimas de violencia basada en género[3]

La pregunta que cabe hacer es ¿Por qué el señor Luís Almagro y demás países no han procedido con el mismo ímpetu contra Colombia quien ha realizado iguales acciones reprochables que Venezuela y fueron criticadas con consistencia?

¿Qué está esperando Luís Almagro? Por ahí sacó un tímido comunicado condenando los abusos de las autoridades colombianas, el cual parece más bien un modelo que de seguro tenía guardado en su computadora y que solo tuvo que ajustar un poco ¿Por qué contra Venezuela si aplica toda la fuerza diplomática y, contra Colombia que hace lo mismo, todos guardan un funeral silencio? ¿Qué intereses se mueven? ¿Será que le tenemos que dar la razón a Maduro de que la OEA es un organismo que solo está al servicio de las grandes potencias y de un grupo selecto de países? ¿Se puede confiar en la multilateralidad?

Analicemos la información de la BBC: “El documento establece cuáles son los elementos esenciales de la democracia representativa, como el respeto a los derechos humanos, la separación e independencia de los poderes públicos y la libertad de expresión.”

Democracia representativa: En Colombia grupos paramilitares se tomaron las elecciones forzando a los electores bajo agresivas amenazas para que votaran por sus candidatos, hoy eso se conoce como parapolítica.

Respeto a los Derechos Humanos: Lo expuesto con el informe de Temblores ONG es suficientemente ilustrativo, además de tener presente la mala fama que históricamente acompaña a Colombia debido al conflicto armado interno. No se permitió el ingreso de una comisión de la CIDH para verificar lo concerniente a derechos humanos.

Separación e independencia de poderes públicos: El Gobierno Nacional tiene bajo su poder prácticamente a todo el aparato estatal salvo la Rama Judicial, y es que entidades como la Fiscalía General de la Nación, Procuraduría General de la Nación, Contraloría General de la Republica, Defensoría del Pueblo, Congreso de la República (Su partido es mayoría) y organismos electorales (Su partido es mayoría) tienen entre sus titulares, íntimos amigos del presidente, personas que inclusive llegaron a ser compañeros de sus estudios juveniles.

De esta forma podemos asegurar que los hechos gravosos por los cuales el Gobierno venezolano fue altamente cuestionado, criticado y juzgado son los mismos que se desarrollan en el escenario colombiano, solo que para este país no se ha tomado el mismo rasero o contundencia, cuando la lógica nos dicta que debería suceder lo mismo.

¿Qué detiene a la comunidad internacional para actuar? ¿Por qué ninguno de los arduos defensores de la democracia se ha manifestado contra Colombia y ha solicitado la aplicación de la carta democrática de la OEA? ¿Qué le pasa a Almagro? ¿Será que Maduro tiene razón en cuanto a su opinión de la OEA?

 

[1] https://www.oas.org/es/centro_noticias/comunicado_prensa.asp?sCodigo=D-014/16

[2] https://www.bbc.com/mundo/america_latina/2016/05/160531_venezuela_almagro_oea_que_es_carta_democratica_maduro_ps

[3] https://www.temblores.org/comunicados



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¿la carta democrática de la oea no aplica para Colombia?


Técnicamente se llama “Carta Democrática Interamericana” y según la OEA “Es reconocida como uno de los instrumentos interamericanos más completos, promulgado para la promoción y fortalecimiento de los principios, prácticas y cultura democráticas entre los Estados de las Américas. (…) Esta capacidad de sancionar a los Estados Miembros que sufran rupturas institucionales, repetida y ampliada en la Carta Democrática Interamericana, es inédita en el mundo: aún hoy, sólo en las Américas (la OEA y las organizaciones subregionales que adoptaron la también llamada "clausula democrática") la contemplan en su acervo jurídico.” [1] Por su parte un informe de la BBC indica que “El documento establece cuáles son los elementos esenciales de la democracia representativa, como el respeto a los derechos humanos, la separación e independencia de los poderes públicos y la libertad de expresión.”[2]

 

Fujimori.

El último Estado en estar envuelto en esta temática fue Venezuela, quién ha vivido grandes dificultades en su administración, por lo que figuras de la oposición de ese país junto a un feroz y envalentonado Luís Almagro propusieron su aplicación y puede que tengan razón, en general en ese país sudamericano el orden constitucional no es el mejor y sus instituciones están en entredicho, pero lo que sorprende aquí es la energía y compromiso que adquirió el propio Luís Almagro y demás países de la región que se dicen defensores de la democracia y bla, bla, creando un cerco increíble contra el acusado, casi que asfixiándolo salvo el reposo que encontraba en países miembros del ALBA. Reitero como Luís Almagro y gobiernos como el colombiano se echaron esa tarea al hombro.

Pues bien, hoy es Colombia quien enfrenta grandes dificultades en su administración y ni hablar de su aspecto democrático ya que las elecciones que se desarrollan, constantemente reciben denuncias de fraude y compra de votos, nada más el caso de la elección del presidente Iván Duque, el supuesto apoyo que su campaña recibió de narcotraficantes como el “Ñeñe” Hernández y las acusaciones hechas contra las alteraciones que sufrieron los formularios E – 14 del proceso electoral y que favorecieron al hoy mandatario.

Desde entonces ese gobierno no ha dado pie con bola y se ha envuelto de escándalo en escándalo, dejando un gran malestar en cuanto a gobernabilidad, mala gestión, corrupción, “mermelada” y pésimos resultados en diversos escenarios para el país, especialmente en lo social, lo cual fue generando en sus administrados un estado de inconformidad manifiesta.

Cabe resaltar que la mala situación que vive el país no es causa exclusiva de la pandemia, sino que desde el 2019 Colombia venia arrojando estadísticas negativas y todo ello derivó a que se gestará en noviembre de ese año el “Paro Nacional” con el cual muchos sectores sociales expresaron por medio de protestas su inconformidad con el mandatario.

Por lo que, todo el agite social que experimentó Venezuela en su momento lo vive Colombia actualmente y ciertamente el tratamiento que ambos gobiernos dieron a estas agitaciones sociales no ha sido diferente, han usado el mismo modus operandi, y me refiero a la brutal represión policial.

La ONG Temblores, reportó que desde el 28 de abril en el país cafetero se han reportado al menos 3405 hechos de violencia policial, es decir, durante este mes, en promedio ha habido 113 hechos de violencia policial al día. Dentro de estos casos, fue posible clarificar las siguientes cifras:

1133 víctimas de violencia física

43 homicidios presuntamente cometidos por miembros de la Fuerza Pública

1445 detenciones arbitrarias en contra de manifestantes

648 intervenciones violentas en el marco de protestas pacíficas

47 víctimas de agresiones oculares

175 disparos con arma de fuego

22 víctimas de violencia sexual

6 víctimas de violencia basada en género[3]

La pregunta que cabe hacer es ¿Por qué el señor Luís Almagro y demás países no han procedido con el mismo ímpetu contra Colombia quien ha realizado iguales acciones reprochables que Venezuela y fueron criticadas con consistencia?

¿Qué está esperando Luís Almagro? Por ahí sacó un tímido comunicado condenando los abusos de las autoridades colombianas, el cual parece más bien un modelo que de seguro tenía guardado en su computadora y que solo tuvo que ajustar un poco ¿Por qué contra Venezuela si aplica toda la fuerza diplomática y, contra Colombia que hace lo mismo, todos guardan un funeral silencio? ¿Qué intereses se mueven? ¿Será que le tenemos que dar la razón a Maduro de que la OEA es un organismo que solo está al servicio de las grandes potencias y de un grupo selecto de países? ¿Se puede confiar en la multilateralidad?

Analicemos la información de la BBC: “El documento establece cuáles son los elementos esenciales de la democracia representativa, como el respeto a los derechos humanos, la separación e independencia de los poderes públicos y la libertad de expresión.”

Democracia representativa: En Colombia grupos paramilitares se tomaron las elecciones forzando a los electores bajo agresivas amenazas para que votaran por sus candidatos, hoy eso se conoce como parapolítica.

Respeto a los Derechos Humanos: Lo expuesto con el informe de Temblores ONG es suficientemente ilustrativo, además de tener presente la mala fama que históricamente acompaña a Colombia debido al conflicto armado interno. No se permitió el ingreso de una comisión de la CIDH para verificar lo concerniente a derechos humanos.

Separación e independencia de poderes públicos: El Gobierno Nacional tiene bajo su poder prácticamente a todo el aparato estatal salvo la Rama Judicial, y es que entidades como la Fiscalía General de la Nación, Procuraduría General de la Nación, Contraloría General de la Republica, Defensoría del Pueblo, Congreso de la República (Su partido es mayoría) y organismos electorales (Su partido es mayoría) tienen entre sus titulares, íntimos amigos del presidente, personas que inclusive llegaron a ser compañeros de sus estudios juveniles.

De esta forma podemos asegurar que los hechos gravosos por los cuales el Gobierno venezolano fue altamente cuestionado, criticado y juzgado son los mismos que se desarrollan en el escenario colombiano, solo que para este país no se ha tomado el mismo rasero o contundencia, cuando la lógica nos dicta que debería suceder lo mismo.

¿Qué detiene a la comunidad internacional para actuar? ¿Por qué ninguno de los arduos defensores de la democracia se ha manifestado contra Colombia y ha solicitado la aplicación de la carta democrática de la OEA? ¿Qué le pasa a Almagro? ¿Será que Maduro tiene razón en cuanto a su opinión de la OEA?

 

[1] https://www.oas.org/es/centro_noticias/comunicado_prensa.asp?sCodigo=D-014/16

[2] https://www.bbc.com/mundo/america_latina/2016/05/160531_venezuela_almagro_oea_que_es_carta_democratica_maduro_ps

[3] https://www.temblores.org/comunicados




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