Hace 20 años en Venezuela, un hombre representaba una amenaza para nuestra democracia: Hugo Chávez. En ese entonces pocos vislumbraron que el proceso de destrucción de nuestras instituciones seria virtualmente irreversible, aún hoy muchos creen que vivimos en democracia, pero la realidad es opuesta a esta tesis. Las historias en el continente de la soledad se repiten, parece que muchos países se dirigen a un abismo sin fondo y a experimentar lo que Europa del Este experimentada dominada por regímenes totalitarios. Los países al parecer no aprenden a distinguir su mano derecha de su mano izquierda y buscan confiados el bienestar en propuestas peligrosas.Hace unas décadas el Fujimorismo gobernó al Perú con mano de hierro. Para muchos Fujimori ha sido el peor capitulo en la historia del país. Lo que no muchos recuerdan es que en su gestión, Alberto, pacificó un país que al igual que hoy se dirige ciego al abismo. Al asumir la presidencia, lucho con fervor contra los milicianos de Sendero Luminoso. Grupo criminal que en vísperas de la segunda vuelta presidencial muestra sus garras. Los comunistas, considerados muertos políticamente, reviven con la figura de un maestro campesino que con sus propuestas destructivas del libre mercado amenaza con repetir la tragedia Venezolana.




