.B.C.[1] se
afirma que América Latina y el Caribe son las regiones más desiguales del
mundo, seguida por África Subsahariana, así que de entrada notamos que la
situación en Colombia no es nada fácil, enfatizado esto además por el hecho de
ser el cuarto país más desigual del mundo con un valor de 0,53[2].
El plano para nada es alentador, y estos datos son en tiempos normales, ahora
imaginen lo que está sucediendo en esta pandemia ocasionada por Covid – 19, les
adelanto algo, ¡sale mal!
Empecemos por mencionar que Colombia fue catalogado como el tercer país que
peor manejo la pandemia[3]
sucesos como la tardanza en la adquisición de vacunas, la dificultad de los
pobres para recibir tratamiento, la débil infraestructura hospitalaria y
pésimas condiciones laborales del personal de salud contribuyen a ello.
De igual forma se conoció que Colombia es uno de los países de América
Latina donde más creció la pobreza en 2020 según datos de la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL). El país se ubica en la tercera casilla
donde se pasó del 31,7% al 38,7%, esto se podría deducir como una consecuencia
de la pandemia, pero no es así, en el 2019, el país terminó con una tasa de
37,5% en pobreza monetaria.
Un último estudio del D.A.N.E. afirma que la pandemia hizo subir la pobreza
al 42,5% en 2020, donde 21 millones de personas pasaron a esta situación.
Durante 2020 la pobreza creció un 6,8% respecto al 2019, sumemos también que se
marcó un crecimiento en el coeficiente Gini el cual pasó de 0,505 en 2019 a
0,537 en 2020[4].
En resumidas cuentas, vivir en Colombia se está convirtiendo en un acto de
supervivencia y eso lo manifiestan a diario sus habitantes, quienes son
testigos de cómo un país rico en recursos ha terminado por ser un peladero. Sea
oportuno agregar al caso la incompetencia del Gobierno Nacional, el cual es
considerado unánimemente como el peor de la historia.
Administración que llegó al poder de manera cuestionada y que solo se
dedica a gobernar para la élite criolla, un Gobierno de privilegiados para
privilegiados. Su último invento fue presentar una reforma tributaria, adornada
por ellos como “Ley de Solidaridad
Sostenible” la cual buscaba recaudar fondos para atender los gastos que ha
dejado la atención del Covid – 19 en el país, el problema era que dicha
propuesta venia cargada de impuestos que impactarían terriblemente a la clase
obrera y asalariada muestra de ello es que se buscaba fijar I.V.A. a los
productos de la canasta familiar, I.V.A. a los servicios públicos de estratos
4, 5 y 6, colocar más impuestos a la gasolina, gravámenes a la renta de
personas naturales y pensionados, tributos a celulares, tabletas y computadores,
I.V.A. a internet estrato 3, I.V.A. a servicios funerarios, drogar la mitad de
la ley que fomenta el cine en Colombia, entre otras cosas.
El citado proyecto de ley tendrá un alto impacto en la clase pobre y media
al punto de acabarlas, es decir, son las personas con menos recursos las que
van a pagar, pero en cuanto a los adinerados, el Gobierno prefirió por ejemplo
negarse a cobrarle una sobretasa a los bancos ya que según el ministro de
hacienda era algo “inconveniente”. Entonces la gente que no tiene para comer y
supervive gracias a la informalidad (en mayoría) va a tener que ver como se
reduce su capacidad adquisitiva para poder pagarle al Estado.
Es por ello que el pueblo sale a marchar y manifestarse, recibiendo a
cambio de un Gobierno terco, orgulloso, egocéntrico y desconectado fuertes
medidas represivas por medio de sus fuerzas militares y de policía. Muestra de
ello son las sangrientas cifras que se reportan como afectaciones a los derechos
humanos, uso desproporcionado de la fuerza y abusos de las autoridades.
Según la Red de Derechos Humanos Francisco Isaías solo en la ciudad de Cali
se reportaron 14 personas asesinadas por la Policía Nacional, en esta capital
se han evidenciado las reacciones más agresivas de parte de los uniformados. El
mismo colectivo denuncia que a las manifestaciones se les ha dado un
tratamiento de guerra[5].
Por su parte la ONG Temblores señaló que del 28 al 30 de abril en el curso
de las marchas ocurrieron 851 hechos de violencia policial, 68 víctimas de
violencia física por parte de la policía, 655 detenciones arbitrarias en contra
de manifestantes, 18 casos de disparos con arma de fuego, 4 víctimas de
violencia sexual y 98 intervenciones violentas por parte de la fuerza pública.
Otros hechos igual de represivos son el desaparecimiento de personas,
detenciones arbitrarias, allanamientos ilegales a propiedades, golpizas contra
detenidos, control de multitudes con armas de fuego. Por otra parte, grupos
paramilitares han manifestado su deseo de intervenir en la contienda, para ello
han señalado que atacarán a los manifestantes en ciudades como Envigado y
Medellín.
Vale la pena aclarar que la violencia de “las fuerzas del orden” tuvo un éxtasis
desde el momento en que el ex presidente Álvaro Uribe Vélez dio la orden de
abrir fuego contra los marchantes tal como lo han interpretado muchas personas
debido al incendiario trino que colgó tal personaje en su cuenta de Twitter
donde avalaba la posibilidad de que policías y soldados dispararan contra las
personas.
A nivel mundial hemos sido testigos de la energía con la que Luís Almagro
en la O.E.A. se pronuncia en contra del Gobierno de Venezuela usando
calificativos como dictadura, represión, totalitarismo y demás para hacer
referencia a las afectaciones que viven sus habitantes, llegando incluso a
poner el escenario internacional contra tal administración. Pero cuando cuando
se trata de Colombia, donde ahora están ocurriendo hechos similares o hasta
peores (en una parte de Cali en horas de la noche se suspendió el servicio de
luz para que la policía pudiera disparar a la muchedumbre) no dice nada, no
emite ningún tipo de queja y lo mismo ocurre con los demás organismos
internacionales y gobiernos del mundo quienes predican defender los derechos
humanos y la democracia, pero eso sí, depende de quién sea y a que Gobierno se
refiera ¿es mi amigo o un país enemigo? Todos ellos permanecen en un cómplice y
sepulcral silencio, mientras Colombia sufre una fuerte represión en su afán de
liberación.
Almagro, ya que estás obsesionado con Venezuela me imagino que sabes dónde
está su ubicación geográfica, bueno Colombia se ubica al ladito a la izquierda
u oriente hay nada más, lacayo servicial.
¿Luís Almagro, la O.E.A., Grupo de Lima, Unión Europea, Parlamento Europeo
y Gobiernos del mundo son solo para denunciar y criticar a Venezuela? ¿Cuándo
iniciarán los bloqueos y cercos diplomáticos contra Colombia?JOSE ALEXANDER MASCO AVENDAÑOAbogado y colombiano indignado.
[1] www.bbc.com/mundo/noticias-44651569.
[2] Banco
Mundial “Taking on Inequality” 2016.
[3] Ranking
de Resiliencia Covid de Bloomber.
[4] www.eltiempo.com/amp/economia/sectores/dane-publico-cifras-de-la-pobreza-monetaria-en-colombia-584732
[5] www.google.com/amp/s/amp.france24.com/es/am%25C3%25A9rica-latina/20210502-colombia-protestas-cuarta-jornada-denuncias-muertes