. Realmente es patético que un medio como Telecinco, por muy chabacano que se crea, aproveche el sufrimiento de la tragedia de un vil asesinato, en proceso de enjuiciamiento, para montar un sórdido espectáculo de infamia.
Este tipo de actuaciones tan solo pueden ser pergeñadas por personajes prepotentes, carentes de escrúpulos, que venden su honorabilidad por un puñado de audiencia. Son iluminados sensacionalistas que se orgasmean utilizando el morbo, la basura, y la tragedia. En esta ocasión la indecencia ha sido contestada en tiempo y en forma. Ha tenido una respuesta inmediata, valiente, y decidida que honra a los actores de la misma. Han acertado a golpear donde más duele. La decisión adoptada merma recursos económicos, incide negativamente en los caudales que posibilitan estas actuaciones, y favorece la desaparición de mensajes de infamia. Sin publicidad no hay soporte, y sin soportes publicitarios no hay pasta gansa para promocionar gansadas ni vilezas.
De momento, una serie de importantes firmas comerciales han decidido retirar la publicidad de ‘La Noria’ de Telecinco. Puleva, Bayer, Campofrío, Nestlé, Panrico, Donuts, Vodafone, Loreal, La Razón y President, han acordado desenganchar su publicidad del programa que ofrece escenas tan ruines, crueles y malvadas como las ofrecidas por La Noria, con la entrevista a Rosalía García, madre de ‘El Cuco’, implicado en la muerte de Marta del Castillo. La decisión de estas empresas de retirar su publicidad en este tipo de emisiones, es un gesto que las honra y las dignifica. Con ello demuestran que en su escala de valores hay unos límites, que nunca se deben de rebasar, y menos aún cuando alguien trata de rentabilizar el sufrimiento de una tragedia para mantener boquiabierta y entretenida a una audiencia durmiente que pide eso, morbo y más morbo, sin reparar en el momento trágico de los afectados. Es repugnante y asqueroso. Se ha hecho ahora y se ha repetido antes, en similar escenario y con actores parecidos. Es carnaza fácil para retener audiencia. Y ya se sabe, a mayor share, más publicidad. O sea, más dinero para producir programas basura. Por eso la decisión de Campofrío, Puleva y Bayer, Panrico, Donuts, President, Vodafone, Loreal, La Razón y Nestlé es una actuación responsable que merece el más sincero reconocimiento a la dignidad, a la ética, y a la decencia.Es la decencia contra la indecencia.