Las dos caras de López Obrador VI



La otra cara de la moneda -interna- con la que que López Obrador pretende comprar espacios de conciencia para mantenerse en el poder, es un oximorón plus: equipararse con Juárez o Madero pero eternizarse en el poder como Porfirio Díaz, a cambio de entregarle a EU todo lo que le exijan, como ya lo hizo con Trump y el TMEC, pero... perdió. 

 


 La entrega en el TMEC quedó firmada y tendrá que cumplirla, pero el apoyo absoluto que pensaba recibir de Donald Trump para reelegirse cuanto su edad se lo permitiera, ese ya lo perdió. Esa parte no escrita del TMEC es lo que López Obrador quisiera “negociar” con Joe Biden, y por eso patalea cuanto puede para ver hasta donde puede estirar esa liga. Hagamos memoria: quitando la paja de la segunda conversación remota que López Obrador tuvo con Joe Biden, esa fue la propuesta descarada que le escuchamos hacerle al Presidente Norteamericano. Miren nuevamente el video de esa entrevista, esta en YouTube. Joe Biden se quedó en silencio, sin dar crédito a lo que había escuchado, pero después sonrió, no era para menos, conoce el nivel de cinismo al que es capaz de descender AMLO: derrotado y todo, usando su papel de tonto chistosito, le propuso un “quid pro quo” a la vista de todos; hacer lo que le pidan a cambio de durar tanto como Porfirio Díaz en el poder. Hasta en política la desvergüenza reconoce niveles, y López Obrador “echó su cuarto a espadas”: asumiendo que el no perdió, y que el derrotado fue únicamente Trump. Pero este desplante de cinismo de López Obrador no es único, hay muchos más de antología, como aquel en que advirtió a todos, que todas las transas de las autoridades gubernamentales llevan el visto bueno del Presidente de la República, muchos creyeron que se refería al pasado, pero no; estaba advirtiendo que efectivamente está al tanto de todo y todas las corruptelas actuales tienen su bendición; los hechos lo confirman: Pío, Felipa, la cuñada, Guevara, Yeidckol, Ebrard, Nahle, Epigmenio, Bartlett, ... todos ellos millonarios súbitos en libertad, nadie de su primer círculo se escapa. Y obviamente ese “visto bueno” del Presidente, eso significa impunidad y no es gratis, la lógica de las numerosas evidencias en las Redes Sociales indica que en todo se lleva la tajada del león. Otro desplante fue su orden para liberar a Ovidio capturado por el Ejército, que primero negó pero después proclamó lleno de orgullo, su visita a Badiraguato y su ceremoniosa caminata hasta la camioneta de la Madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán para saludarle de mano sin que ella descendiera del vehículo. No hay otro “presidente” en el Mundo que haya sido tan desvergonzado y aún ande en libertad. Si, por eso se sonrió Biden cuando le escucho mencionar a Porfirio Díaz, no daba crédito, pero estaba sucediendo ante sus ojos y a la vista de todos. Ante los Mexicanos, Lopez Obrador perdió primero la credibilidad, después la confianza, luego el respeto y ahora solo su guardia pretoriana lo libra de recibir el desprecio y rencor de la mayoría del Pueblo Mexicano. Mucho se esforzó para dar la imagen de un presidente querido y respetado que la realidad destruyó día con día, de ese mito ya no queda nada. Más del 93% de los Mexicanos lo repudia y exige su renuncia sin importar quien lo sustituya, el sentir general es que cualquiera puede ser menos dañino que el. Las muestras multitudinarias de desprecio y repudio de los Mexicanos para López Obrador han dado la vuelta al Mundo y la lista ya resulta interminable, pero solo unos cuantos ejemplos bastan para ilustrar con creces esa realidad. Palacio Nacional amurallado con cinco barreras de acero y granaderos por imponer un violador empedernido de candidato oficial a gobernador en Guerrero, la rebelión feminista en su contra abarca todo el Pais, los juicios populares que lo declararon culpable de traición a la Patria se dieron en todas las ciudades, los Juicios de Amparo concediendo suspensiones definitivas en contra de su “Ley Guadiana” hecha a la medida de las minas de carbón de su compadre, las incesantes protestas de los médicos y enfermeras que aún no han sido vacunados ni en primera dosis,... la lista de agravios es interminable. Para mantener la perspectiva política en estos días aciagos, es necesario entender que la fracasada estrategia de López Obrador para maquillar su cara interna, forma parte de su artificioso equilibrio hegemónico, parece dual y aparentemente contradictoria pero en esencia obedece al mismo objetivo: mantenerse el poder al costo que sea. Sus líneas generales ante el exterior son: 1.- dar la apariencia de tener el Respaldo Nacional, 2.- hacer creer que posee la aceptación o resignación de todos los Mexicanos, a la vez que 3.- ejerce toda la presión posible sobre las grandes empresas internacionales para obligarlas a mantener “neutralidad” si es que no logra que se sumen y aporten recursos para su causa, sobre la amenaza de registrar cuantiosas pérdidas en el corto plazo. Pero eso le ha resultado algo muy difícil de conseguir respetando las leyes, sobre todo cuando las Redes Sociales dan cuenta al instante de lo que ocurre en México y en cualquier parte del Mundo. Por eso ahora Lopez Obrador presiona a los prestadores de servicio de Internet para que suspendan, obstaculicen o nieguen el servicio a los usuarios de las Redes Sociales. A estas alturas Lopez Obrador tiene en sus alforjas ya el título de “peor presidente latinoamericano” y si no fuera por el filipino, el coreano del norte, y alguno otro de ese pelo, sería poseedor de ese ruin “campeonato” a nivel Mundial. “Tengo el poder, tengo los hombres, tengo las armas” me dijo hace algunos años un estimado General dando un puñetazo sobre su escritorio al tiempo que se me quedaba mirando fijamente a los ojos, con sus pupilas como puntas de alfiler, y me preguntó: ¿que me falta?... la razón y el Derecho, General, solo eso, le respondí. Sentí aletear en gen de la dictadura en aquel tenso ambiente, un querido amigo Rotario que me acompañaba en esa ocasión, me dijo cuando salimos “no me vuelvas a invitar a tus pláticas con los generales”, estaba lívido. Lopez Obrador tiene ese mismo gen de la dictadura, y ya se sentía dictador eterno, era el favorito de la familia Trump, especialmente de Ivanka y Jared. Pero..., ganó Joe Biden, con la ayudadita de las Redes Sociales que antes apoyamos a Donald J. Trump en 2016, cuando este parecía ser otra clase de persona. Twittea y Facebook: @adiazpi



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Las dos caras de López Obrador VI


La otra cara de la moneda -interna- con la que que López Obrador pretende comprar espacios de conciencia para mantenerse en el poder, es un oximorón plus: equipararse con Juárez o Madero pero eternizarse en el poder como Porfirio Díaz, a cambio de entregarle a EU todo lo que le exijan, como ya lo hizo con Trump y el TMEC, pero... perdió. 

 


 La entrega en el TMEC quedó firmada y tendrá que cumplirla, pero el apoyo absoluto que pensaba recibir de Donald Trump para reelegirse cuanto su edad se lo permitiera, ese ya lo perdió. Esa parte no escrita del TMEC es lo que López Obrador quisiera “negociar” con Joe Biden, y por eso patalea cuanto puede para ver hasta donde puede estirar esa liga. Hagamos memoria: quitando la paja de la segunda conversación remota que López Obrador tuvo con Joe Biden, esa fue la propuesta descarada que le escuchamos hacerle al Presidente Norteamericano. Miren nuevamente el video de esa entrevista, esta en YouTube. Joe Biden se quedó en silencio, sin dar crédito a lo que había escuchado, pero después sonrió, no era para menos, conoce el nivel de cinismo al que es capaz de descender AMLO: derrotado y todo, usando su papel de tonto chistosito, le propuso un “quid pro quo” a la vista de todos; hacer lo que le pidan a cambio de durar tanto como Porfirio Díaz en el poder. Hasta en política la desvergüenza reconoce niveles, y López Obrador “echó su cuarto a espadas”: asumiendo que el no perdió, y que el derrotado fue únicamente Trump. Pero este desplante de cinismo de López Obrador no es único, hay muchos más de antología, como aquel en que advirtió a todos, que todas las transas de las autoridades gubernamentales llevan el visto bueno del Presidente de la República, muchos creyeron que se refería al pasado, pero no; estaba advirtiendo que efectivamente está al tanto de todo y todas las corruptelas actuales tienen su bendición; los hechos lo confirman: Pío, Felipa, la cuñada, Guevara, Yeidckol, Ebrard, Nahle, Epigmenio, Bartlett, ... todos ellos millonarios súbitos en libertad, nadie de su primer círculo se escapa. Y obviamente ese “visto bueno” del Presidente, eso significa impunidad y no es gratis, la lógica de las numerosas evidencias en las Redes Sociales indica que en todo se lleva la tajada del león. Otro desplante fue su orden para liberar a Ovidio capturado por el Ejército, que primero negó pero después proclamó lleno de orgullo, su visita a Badiraguato y su ceremoniosa caminata hasta la camioneta de la Madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán para saludarle de mano sin que ella descendiera del vehículo. No hay otro “presidente” en el Mundo que haya sido tan desvergonzado y aún ande en libertad. Si, por eso se sonrió Biden cuando le escucho mencionar a Porfirio Díaz, no daba crédito, pero estaba sucediendo ante sus ojos y a la vista de todos. Ante los Mexicanos, Lopez Obrador perdió primero la credibilidad, después la confianza, luego el respeto y ahora solo su guardia pretoriana lo libra de recibir el desprecio y rencor de la mayoría del Pueblo Mexicano. Mucho se esforzó para dar la imagen de un presidente querido y respetado que la realidad destruyó día con día, de ese mito ya no queda nada. Más del 93% de los Mexicanos lo repudia y exige su renuncia sin importar quien lo sustituya, el sentir general es que cualquiera puede ser menos dañino que el. Las muestras multitudinarias de desprecio y repudio de los Mexicanos para López Obrador han dado la vuelta al Mundo y la lista ya resulta interminable, pero solo unos cuantos ejemplos bastan para ilustrar con creces esa realidad. Palacio Nacional amurallado con cinco barreras de acero y granaderos por imponer un violador empedernido de candidato oficial a gobernador en Guerrero, la rebelión feminista en su contra abarca todo el Pais, los juicios populares que lo declararon culpable de traición a la Patria se dieron en todas las ciudades, los Juicios de Amparo concediendo suspensiones definitivas en contra de su “Ley Guadiana” hecha a la medida de las minas de carbón de su compadre, las incesantes protestas de los médicos y enfermeras que aún no han sido vacunados ni en primera dosis,... la lista de agravios es interminable. Para mantener la perspectiva política en estos días aciagos, es necesario entender que la fracasada estrategia de López Obrador para maquillar su cara interna, forma parte de su artificioso equilibrio hegemónico, parece dual y aparentemente contradictoria pero en esencia obedece al mismo objetivo: mantenerse el poder al costo que sea. Sus líneas generales ante el exterior son: 1.- dar la apariencia de tener el Respaldo Nacional, 2.- hacer creer que posee la aceptación o resignación de todos los Mexicanos, a la vez que 3.- ejerce toda la presión posible sobre las grandes empresas internacionales para obligarlas a mantener “neutralidad” si es que no logra que se sumen y aporten recursos para su causa, sobre la amenaza de registrar cuantiosas pérdidas en el corto plazo. Pero eso le ha resultado algo muy difícil de conseguir respetando las leyes, sobre todo cuando las Redes Sociales dan cuenta al instante de lo que ocurre en México y en cualquier parte del Mundo. Por eso ahora Lopez Obrador presiona a los prestadores de servicio de Internet para que suspendan, obstaculicen o nieguen el servicio a los usuarios de las Redes Sociales. A estas alturas Lopez Obrador tiene en sus alforjas ya el título de “peor presidente latinoamericano” y si no fuera por el filipino, el coreano del norte, y alguno otro de ese pelo, sería poseedor de ese ruin “campeonato” a nivel Mundial. “Tengo el poder, tengo los hombres, tengo las armas” me dijo hace algunos años un estimado General dando un puñetazo sobre su escritorio al tiempo que se me quedaba mirando fijamente a los ojos, con sus pupilas como puntas de alfiler, y me preguntó: ¿que me falta?... la razón y el Derecho, General, solo eso, le respondí. Sentí aletear en gen de la dictadura en aquel tenso ambiente, un querido amigo Rotario que me acompañaba en esa ocasión, me dijo cuando salimos “no me vuelvas a invitar a tus pláticas con los generales”, estaba lívido. Lopez Obrador tiene ese mismo gen de la dictadura, y ya se sentía dictador eterno, era el favorito de la familia Trump, especialmente de Ivanka y Jared. Pero..., ganó Joe Biden, con la ayudadita de las Redes Sociales que antes apoyamos a Donald J. Trump en 2016, cuando este parecía ser otra clase de persona. Twittea y Facebook: @adiazpi




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