. Es cierto que existen
editoriales canarias, pero a pesar de ello, la distribución de su producción en
la Península deja mucho que desear. No es lo mismo estar cerca de Madrid o
Barcelona que vivir en cualquiera de las islas del Archipiélago
Ese es el caso de Alexis Ravelo un autor canario nacido en
Las Palmas de Gran Canaria en 1971, un escritor especialmente destacado en el
campo de la novela negra, el cuento y el microrrelato. No tengo noticia sobre
sus estudios, seguramente porque no existieron. Trabajó como camarero y fue
alumno en talleres de narrativa impartidos por Mario Merlino, Augusto
Monterroso y Alfredo Bryce Echenique, desde muy joven sintió una clara vocación
por la creación literaria.
Alexis Ravelo logra publicar su primer libro de relatos -
Segundas Perdonas - en el año 2.000. El año anterior había conseguido ganar el
premio Poeta Domingo Velázquez, que patrocina el Cabildo de Fuerteventura y que
conllevaba la publicación de la obra premiada por la institución cabildicia.
Hasta el año 2006, fecha en la que aparece su segunda obra de cuentos
-Ceremonias de interior - publica artículos, colabora en publicaciones
colectivas, antologías, teatro y trabaja en publicidad.
En el mismo año publica “Tres funerales para Eladio Monroy”
su primera novela negra que ambienta en Las Palmas y que también será la
primera de una serie de cinco novelas protagonizadas por Eladio Monroy, un
buscavidas que trabajó como jefe de máquinas en la marina mercante y que está
jubilado. Para completar su pensión Eladio, que vive un poco a salto de mata,
trabaja de guardaespaldas, conductor, portero de discoteca o cobrador de
deudas. Un hombre duro, templado, que puede ser tierno o violento según
convenga, un perdedor pero también un superviviente de manual, un hombre que se
defiende de sus fracasos y que a pesar de ellos logra sobrevivir.
Ravelo ha publicado más novelas, entre ellas “La última
tumba”, con la que consiguió el XVII Premio de Novela Negra Ciudad de Getafe
del año 2013, con Lorenzo Silva y Fernando Marías en el jurado, detalle no
menor desde mi punto de vista, porque lo cierto es que el premio tenía un
jurado de categoría. En el año 2014 con “La estrategia del pequinés” gana el
Premio Dashiell Hammett, un galardón auspiciado por la Asociación Internacional
de Escritores Policíacos en honor al escritor estadounidense. Está considerado
uno de los narradores canarios de mayor proyección.
Alexis Ravelo tiene una gran habilidad para presentarnos a
esos personajes que viven en el ambiente turbio que existe en las grandes
ciudades y de las que Las Palmas no es una excepción, es un escritor dueño de
un estilo muy directo y ajustado al género y además creo que tiene un gran
sentido del humor. Supongo que los buenos aficionados ya conocerán la anécdota,
pero permítanme que la explique para aquellos que no la conozcan.
En el año 2013 la editorial Navona publicó una novela
perteneciente al género Pulp “El viento y la sangre". La editorial
presentó la obra en su colección Navona Negra, su autor era un desconocido M.A.
West y en la edición aparecían Alexis Ravelo y Thalía Rodríguez como
traductores. El relato, cortito, contaba con 144 páginas, era, según afirmaba
la editorial, una obra rescatada del olvido, de la que se afirmaba que en su
momento se había publicado en los USA y se acompañaban en la contraportada esas
frases publicitarias que se suponía habían sido extraídas de las críticas sobre
el relato de los medios especializados en el género negro en los Estados Unidos
Desde luego la novela era, bueno era y es, un relato clásico
del género “hard boiled”, que describía perfectamente a los gánsteres, las
rubias y las localizaciones del Medio Oeste americano. Plena de acción, sexo,
tipos duros y silenciosos y mafiosos de los de siempre. Un relato contundente
con un ritmo narrativo muy alto, todo un clásico del género. Al poco tiempo
Ravelo decide “salir del armario” y declara que el autor de “El viento y la
sangre” es él y que M.A. West no había existido más que en su imaginación. Por
lo que explicó quiso hacer un ejercicio de estilo y de paso darle un toque a
los “expertos” y críticos, señalando que hay que juzgar un texto por su valía y
no por la persona que lo ha escrito.
Me he ido un poco del tema pero no quería dejar de lado la
anécdota, creo que demuestra la capacidad literaria del autor que consiguió que
nadie se percatara de la falsedad y por otra señala el carácter de Ravelo, que
no ha tenido nunca ni una micra de conformismo.
Personalmente recomiendo su lectura, no conozco otro canario
que escriba novela negra y si estoy equivocado y existe, lo cierto es que será
poco conocido; ya saben lo de la distancia y el olvido que les comentaba al
comienzo del presente escrito. Las novelas de Eladio Monroy me parecen
francamente buenas, el protagonista está muy logrado y quizás, por ponerle un
pero, me dio la impresión de que el autor podía haberle sacado más provecho a
la ciudad de Las Palmas que es una urbe que da para mucho, pero eso es una
impresión, no llega ni a opinión. Creo que si me hacen caso van a disfrutar la
experiencia, Ravelo es de los escritores que enganchan.
Pues hasta aquí hemos llegado, si Dios quiere nos veremos
por aquí el próximo miércoles. Cuídense mucho.
Un abrazo.