Modalidad de estudio remoto y el impacto de estos en el aprendizaje estudiantil

Introduccion 

 

. Desde que nacemos vamos adquiriendo conocimientos que nos conducen a ser mejores seres humanos y profesionales. También tenemos la encomienda de enseñar a otros.   Independiente del método utilizado, si es presencial o remoto, podemos ayudar a otros a la adquisición de conocimientos en las áreas de interés particulares de cada persona. 

La Educación a Distancia se caracteriza por ser un  proceso de enseñanza-aprendizaje que se desarrolla en una situación en la que profesor y alumnos están separados físicamente y las tecnologías favorecen superar las barreras de espacio y de tiempo para permitir a las personas comunicarse y aprender (Juca Maldonado, 2016.). La Educación ha adquirido un crecimiento mundial impulsado por la tendencia natural del hombre a aprender y a enseñar. Actualmente, se han realizado considerables cambios en la enseñanza pedagógica dado las necesidades sociales y el crecimiento de las Nuevas Tecnologías.

A pesar de que la educación a distancia parece una idea novel, ésta tuvo sus orígenes en Estados Unidos, cuando Calleb Phillyps en 1728 comenzó a anunciar sus cursos por correspondencia en el periódico Boston Gazette. Este es el primer registro que se conoce sobre la modalidad de educación a distancia (Gomera, 2020).

La Universidad de Pensilvania, en 1922, fue la primera institución de educación superior que trasmitía sus cursos por radio. En 1934, Estados Unidos forma la Comisión Federal de Comunicaciones que ayuda a mantener abiertas las radiofrecuencias para la educción universitaria (Gomera, 2020). Países como Suecia, Francia y Alemania, entre otros, también aportaron su “granito de arena” en lo que actualmente manifestamos a viva voz “Educación a distancia” (Gomera, 2020).

En 1873, Anna Eliot Ticknor, hija de un profesor de Harvard, fundó la primera escuela por correspondencia en Boston, Massachusetts, USA llamada The Society to Encourage Studies at Home (Lambert, 1983).

En 1869 fue creada la Open University en Gran Bretaña, a iniciativa de Harold Wilson, líder de la oposición británica, quien propuso en un mitin la creación de la “Universidad del Aire”, haciendo referencia a un sistema de educación superior apoyado en transmisiones de radio (Gomera, 2020).

            En un mundo tan dinámico como el actual surgen cambios constantemente. Las organizaciones contemporáneas, incluyendo las instituciones educativas, requieren ajustes permanentes de sus sistemas operacionales y administrativos para adaptase a esos cambios, incluyendo la capacidad humana, con el objetivo de dar una respuesta exacta, beneficiosa y efectiva a los nuevos retos (Garbanzo-Vargas, 2015).  [...] “la educación a distancia ha mostrado su efectividad rompiendo las barreras de tiempo y espacio al ofrecer métodos, técnicas y recursos que hacen más efectivo y flexible el proceso enseñanza-aprendizaje, utilizando tecnologías como la radio, la televisión, el vídeo, la grabación, los sistemas de informática y el software interactivo; modalidad educativa que da validez así a los principios de educación para todos, aprender a aprender, la enseñanza-aprendizaje personalizada, la educación para toda la vida, es decir, la educación permanente o continua” (Peón Aguirre, 1999-2020).

Entre las personas que estudiaron por correspondencia se encuentra el arquitecto Francisco Valines Cofresí, quien diseñó la Casa Pereyó López en Humacao; se graduó de un programa de estudio por correspondencia de arquitectura ofrecido por la “International Correspondence School”; en Scranton, Pennsylvania (F. Valinés Cofresí, 2020).

En años recientes hemos sido testigos de los adelantos tecnológicos y su importancia y uso en la educación.  Actualmente, las instituciones universitarias, tanto públicas como privadas, ofrecen cursos en línea a los cuales los estudiantes pueden recurrir para estudiar y completar sus estudios universitarios.

Al presente, el sistema educativo público, privado y universitario tuvo que recurrir a la enseñanza virtual a través del Internet para todos los estudiantes que estaban matriculados en clases presenciales debido a una condición de salubridad, COVID -19, que motivó el cierre de las mismas.  El impacto de esta situación trajo consigo que los sistemas escolares no universitarios no tuvieran las herramientas para proveer la educación.

Actualmente, la educación a distancia es uno de los temas más discutidos y, posiblemente, de los más analizados, apoyado eficientemente por las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC, en lo sucesivo), (Falcón Villaverde, 2013). La educación a distancia reduce eficazmente el tiempo y el espacio a través de métodos, técnicas y recursos que aumentan la productividad y la flexibilidad del proceso de enseñanza-aprendizaje (Alfonso Sánchez, 2003).

Ante la situación inesperada de la pandemia del coronavirus COVID -19 en marzo de 2020, las instituciones educativas, públicas y privadas, desde el nivel primario hasta el nivel universitario, han tenido que acogerse al sistema de educación remoto. Esto acarreó un sinnúmero de problemas para las instituciones educativas, especialmente las del Gobierno de Puerto Rico,  porque no toda la clase magisterial ni los estudiantes estaban preparada para impartir/recibir las diferentes materias utilizando la modalidad “educación a distancia”.  Hubo instituciones  donde se les dio un crash course a los instructores para que pudieran ofrecer sus clases.  Por otro lado, no todos los estudiantes poseían los equipos como computadoras e Internet para coger los estudios a distancia ni el Departamento de Educación poseía los equipos para suplirles a los estudiantes (Felicié, 2020).

No obstante, para algunos los jóvenes coger clases a distancia resultó más fácil, pues ellos están invadidos por las TIC, siendo más diestros en las tecnologías y están más acostumbrados al uso de éstas (Silva-Peña, Borrero, Marchant, González y Novoa, 2006).  Aun así, tampoco estaban preparados porque, en su gran mayoría, los estudiantes de escuelas públicas no poseían el equipo de Internet o computadoras o ambos para realizar las tareas asignadas.

Esto impactó no sólo a los estudiantes, sino también a los profesores que tuvieron que ajustarse al uso de las nuevas tecnologías para impartir sus clases.  Citando a Esquivel, (2013), Chanto Espinoza (2018, p. 81) indica que “la educación a distancia ha mostrado su efectividad rompiendo las barreras de tiempo y espacio al ofrecer métodos, técnicas y recursos que hacen más efectivo y flexible el proceso enseñanza-aprendizaje.”

UNETE



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