López Obrador está contra reloj y contra las cuerdas, presionado por sus malas decisiones, actos de corrupción, masacres e inseguridad, sentencias adversas, amenaza de perder litigios en tribunales internacionales y lo que menos le preocupa: los cientos de miles de muertos y millones de contagiados por COVID19, y que no compro vacunas suficientes y a tiempo.




