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De
acuerdo a la información publicada por Andina, el juez dispone la inaplicación
del artículo 112 del Código Penal vigente, para el caso Ana Estrada; razón por
la cual quienes la asistan en su decisión no serán procesados siempre que se
practique de manera institucional y sujeta al control de su legalidad y en el
tiempo y oportunidad en que lo especifique, en tanto ella no pueda hacerlo por
sí misma.
Viene
a mi mente el poema de Vallejo titulado "Voy a hablar de la
esperanza", en el que refiere un sufrimiento profundo, sin nombre:
"Yo no sufro este dolor como César Vallejo. Yo no me duelo ahora como
artista, como hombre ni como simple ser vivo siquiera. Yo no sufro este dolor
como católico, como mahometano ni como ateo. Hoy sufro solamente. Si no me
llamase César Vallejo, también sufriría este mismo dolor. Si no fuese artista,
también lo sufriría. Si no fuese hombre ni ser vivo siquiera, también lo
sufriría. Si no fuese católico, ateo ni mahometano, también lo sufriría. Hoy
sufro desde más abajo. Hoy sufro solamente...".
El
debate sobre la eutanasia requiere un enfoque no sólo jurídico, sino también
sociológico y humanista. A través de un pronunciamiento (https://tinyurl.com/jc59m33n), la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) expresó su
solidaridad con Ana Estrada Ugarte, pero a la vez explicó que la Iglesia, a
imitación de Jesús, siempre atenderá, cuidará y acompañará a los enfermos,
"en la certeza de que toda vida humana es inalienable y tiene un valor
infinito".
"Comprendemos
el sufrimiento que Ana Estrada Ugarte viene atravesando a causa de su
enfermedad, nos solidarizamos con ella, le ofrecemos nuestra oración y cercanía
para que en medio del dolor y la angustia que le ha tocado vivir, abra su
corazón a la fe, a la misericordia y al amor de Dios", señala el
documento.
Sin
embargo, en otra parte de su pronunciamiento, indica que "la eutanasia
siempre será un camino equivocado", porque es atentar contra el derecho
inalienable a la vida. Asimismo, recuerda que la Constitución establece con
claridad que el fin supremo de la sociedad y del Estado es la defensa de la
persona humana y el respeto de su dignidad, es decir, "cuidar, respetar y
promover la vida desde la concepción hasta su término natural".
EXPRESO, 01.03.2021