En la sociedad hipermoderna y consumista en la que vivimos se observa y nota que un pensamiento verdadera y profundamente analítico y crítico no es algo que se practique de modo generalizado o, al menos, por la mayor parte de los individuos. Y no cabe duda de que es una condición importante para la construcción de una personalidad sólida y a la vez abierta a nuevas ideas y enfoques rigurosos sobre la realidad y el mundo humano que existe actualmente.



