El Hechizado

 

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Eras vos una chava charlona,

con tu moñito atado a una tira de lona,

era yo un chiquillo botado,

frente a ilusiones y soberanas pasiones.

Una visita a tu casita bordada,

me cautivó con tu carita de santa,

oh picaresca como recuerdo tu falda,

que ondulaba descarada en mi cara.

Una poción recibí de tus manos que temblaban,

acto seguido bebió hasta saciarse mi alma,

eran las mieles, el vicio que me desgarra,

de tus amores, de tus besos que me clavan,

de tus caricias y todas tus bondades encantadas.

Desde esa tarde, no te abandonan mis ganas,

mi pensamiento, oh hechicera malvada,

viene y divaga desde el alba hasta la noche,

es un deseo inconsumado que desde entonces me arrope.

Cual bucanera curtida, en las olas antillanas,

capturaste al tesoro, que ya antes añorabas,

solo te pido tirana, un instante de reposo,

deja que yo te capture, como vos a mi, hazme gozoso.

UNETE



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