Creí cumplido un anhelopensé que tocaba el cieloal conocerte mujer,mas, destrozabas mi ser. Pues, llegué tarde a tu vidaya estabas comprometida,aún así me diste entradacupido flecha malvada. Avivaste mi esperanzatu engaño atroz fue “bonanza”hasta que caí en la cuentade la gran verdad tan cruenta. Ya que jugabas conmigolo que fue brutal castigo,tristeza, porque el destinose convierte en asesino. De encariñamientos vanos,de sentimientos profanos,de ilusiones lastimeras,de sueños y de quimeras. No te hubiera ni queridoantes de me hubiera ido,no hubiera perdido el tiemposé que digo esto a destiempo.Porque, el hubiera no existeuno, tonto, es el que insisteen encontrar un amorque, en realidad, es dolor. A veces por causa de otrosdamos vida a nuestros monstruosvanas flaquezas humanasdebilidades insanas. Soy culpable ¿ahora resulta?esta situación me insulta,ni que fuera yo adivinoya estabas en mi camino.Autor: Lic. Gonzalo Ramos ArandaCiudad de México, a 14 de febrero del 2019Reg. SEP Indautor No. (en trámite)