. En la última edición del libro (2020), me llamó bastante la
atención el epílogo que el autor le dedica a la pandemia del COVID-19. Este hace
un análisis del impacto del virus en la economía global y local. Resalta cómo el
nivel de producción se ha visto drásticamente afectado, la tasa de desempleo ha
alcanzado niveles históricos y que, los cuestionamientos en nuestros hábitos de
consumo son cada vez más latentes. Efectivamente, esto es una crisis por el
lado de la demanda.
Si bien el epílogo se redactó el
23 de julio del año pasado, es interesante observar que también sale a la luz
ciertos efectos positivos que ha venido dejando la pandemia a lo largo de los
días. Por nombrar unos cuantos, el ex ministro de hacienda rescata los
siguientes: La Inclusión financiera, el aumento en la inversión hospitalaria,
el incremento en el uso de las TICs, la conciencia de los cisnes blancos (como
por ejemplo los impactos en el medio ambiente), y la aversión a viajes y
reuniones innecesarias.Además, también nombra otros
efectos importantes como lo son el mayor reconocimiento a la opinión por parte
de los expertos, la reducción de la contaminación auditiva y ambiental, el
menor uso del papel y la potencialización de la vida familiar. En mi primera semana de clase,
realicé un ejercicio a mis estudiantes de economía preguntándoles qué efectos o
cuáles aspectos positivos ha dejado hasta el momento la pandemia del covid. Si
bien hubo respuestas bastante similares a los efectos que nombraba Cárdenas, quiero
resaltar otros efectos positivos, como lo son: - El crecimiento y fortalecimiento del
e-commerce. Entre abril y julio del año pasado, las ventas aumentaron un 74%. Las
categorías de tecnología, educación, deportes y jardinería fueron las más
destacadas durante el 2020. Y para el primer trimestre de este año, se espera
un crecimiento del 16% con respecto al año pasado. Palabras más palabras menos,
esto significa no solamente oportunidades empresariales para el desarrollo de
un mercado digital más profundo, sino también una fuerte migración y
adaptabilidad de las empresas que no solamente se destacan en los canales
tradicionales de los mercados físicos, sino también una fuerte expansión
en los mercados digitales.
- Bioseguridad colectiva. El ponerse
el tapabocas, taparse la boca con el codo al toser, lavarse las manos, desinfectar
la suela de los zapatos y el ser conscientes del especial cuidado sobre las poblaciones
vulnerables, han generado que las personas sean más prudentes pero inteligentes
en su actuar. Claro que, como todo en la vida, no son todas las personas que
acatan estas recomendaciones y que la falta de cultura ciudadana de unos pocos
hace de gala su inmensa ignorancia…o qué me dicen de las ilustres representaciones
de teorías conspirativas que niegan a capa y espada la existencia del virus y
que las vacunas son el nuevo control del nuevo orden mundial. Ahora bien, no
solamente somos las personas que ponemos nuestro pequeño grano de arena. Las empresas
también han dado su aporte: la ampliación del trabajo en casa, el desarrollo y profundización
tecnológica, y elaboración de productos de bioseguridad como tapabocas,
alcoholes o geles desinfectantes para apoyar la producción de estos, que en su
momento presentaron una ligera escases.
- Fortificación de los medios. Es cierto
que las teorías conspirativas y su eventual desinformación han tomado un papel
importante en esta pandemia. Sin embargo, hay una percepción de fortalecimiento
de los medios de comunicación en los que las personas nuevamente se han vuelto
a apoyar. El crepúsculo de 2016 sobre el ataque a los principales medios de
comunicación mediante las fake news, al parecer, si bien no ha
desaparecido del todo (y dudo que lo hagan), sí se han debilitado y ha permitido
que la veracidad científica de los hechos se apoye en las principales cadenas
informativas ¡Un resurgir de la prensa!
Sé que hay más efectos positivos
como la importancia de que las empresas trabajen más en su responsabilidad
social empresarial para incentivar su reputación, o lo que puede ser la
importancia de consumir producto de origen colombiano. O incluso el desarrollo
de nuevos puestos de trabajo para nuevos retos laborales. Solo me queda decir
que aún siguen siendo tiempos difíciles, pero como bien dice la frase: hard
times create strong men, strong men create good times… (que llegue hasta
acá. Lo que sigue no es alentador).