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Ayer se puso en entredicho la democracia estadounidense y mostró una debilidad nunca vista en su historia reciente, es como ver la decadencia de un imperio, en este caso el imperio yanqui, un país que iba de guardían de la democracia en el mundo, sin embargo estos hechos han mostrado y el culpable de gran parte de esto, tiene un nombre, Donald Trump, nadie imaginó que un extravagante multimillonario newyorkino llegaría al poder, sus mensajes populistas aludiendo a recuperar la grandeza de EEUU, y sus encendidos mensajes han sembrado la división en EEUU, un país con grandes diferencias sociales, donde racismo era latente, muy presente y Trump lo digamos fomentó, y sus maneras autoritarias y como buen populista autoritario no aceptó los resultados electorales que nos han llevado a esta extrema situación nunca visto en un país desarrollado occidental en pleno siglo XXI, a esto nos lleva los extremismos y esto crea un grave precedente.
Somos vulnerables, el 2021 no nos ha traído tranquilidad, además la pandemia se recrudece, estos hechos nos debería hacer una reflexión seria, nada está escrito y está claro que debemos cuidar nuestra democracia y libertad, y esto se consigue con justicia y mucho mayor justicia social, fomentar el diálogo y el respeto, desterrar el insulto del debate, aceptar la opinión del contrario, criticar e incluso severamente sin llegar al insulto y a la crispación, sólo así las democracias sobrevivirán , si no nos aplicamos el cuento,estamos perdidos.