Prehispánicas
tus hazañas,
en
leyendas tú te bañas
fiel “lugar
de los escudos”,
rodelas,
testigos mudos.
De las
batallas añejas,
de
las glorias chichimecas,
sitio
antiguo de vestigios
arqueológicos
prodigios.
Que
dan fe, ante la historia,
resguardando
la memoria
del conocido
como “Hombre
de
Chimalhuacán”, se asombre.
México,
recuerdos tersos
en estos
versos inmersos,
pues
Tecpan del pleistoceno
tiene
al mamut en su seno.
Entre
climas secos lindos
vio
la República de Indios
su presto
florecimiento,
mal
presagio, detrimento.
Porque,
para siempre es nada,
tal cultura
desolada
fue
quedando en el pasado,
en
espacio relegado.
Sino,
desgracia sin freno
se aposentó
en tu terreno,
triste
ahogo sin suspiro
te
sumiste sin respiro.
Mas hoy,
la fresca modernidad
te da
la oportunidad
de
mirar hacia adelante
con la
tradición pujante.
Tu
Señorío recobrado
digno
presente soñado,
Nezahualcóyotl,
Texcoco,
contigo
van poco a poco.
La
triple alianza, . . . el eterno,
pueblo
leal y buen gobierno,
aura rancia
de entereza
por
fin retomas grandeza.
Mi
nuevo Chimalhuacán
prosperidad,
fuerte huracán
que
avasalla las conciencias
de
aquellas reminiscencias.
Mereces
contar tu historia,
vuelve
atrás a tu memoria
recordarás
viejos tiempos,
¿te
acuerdas de aquellos templos?
Adoratorios
divinos,
brujos,
magos y adivinos,
religiosa
cabecera,
velas,
cirios, ¡arde cera!
Virgencita
del Rosario,
tu ahuehuete
tan centenario,
los
niños, la vieja hacienda,
un ayer
que bien se enmienda.
Noble
Guerrero Chimalli
de
cantera, real teocalli,
reconoce,
acepta la obra
del
mexiquense que te honra.
Has
sufrido tempestades,
polvaredas,
lodazales,
¡ahora,
tienes firme progreso,
que
no haya retroceso!
Autor:
Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Municipio
de Chimalhuacán, Estado de México, México, a 09 de noviembre del 2012
Reg.
SEP Indautor No. 03-2013-051712171201-14