Control social post-pandemia

Los eventos naturales a veces se prestan para alcanzar los objetivos humanos. La pandemia del COVID-19 se ha prestado como ningún otro evento en la historia para suprimir las libertades individuales en todo el mundo. La globalización de los mercados y los medios de transporte nos unieron, y son estos elementos precisamente los que nos separan. Un virus tan mortal como podría serlo una gripe común ha causado que se suspendan innumerables eventos en los cinco continentes. ¿Quién lo hubiera dicho? la sociedad postrada ante su creación, ante sus medios y su tecnología, encerrada frente a un Estado que se muestra como monopolio de los derechos del ciudadano.El cierre de aeropuertos, el colapso de las economías, la crisis de las democracias en occidente, el florecimiento de grupos terroristas, la pandemia, todas estas excusas contribuyen a que los gobiernos levanten las viejas libertades, pilares fundamentales del Estado de Derecho. En la sociedad de la información cada grupo intenta controlar a las masas a través de esta herramienta, cada día serán más comunes los ataques informáticos, las escuchas telefónicas ilegales, las intromisiones en la privacidad y el uso de la Big Data como un arma política a fin de controlar la mente de las personas.

 

. La pandemia del COVID-19 se ha prestado como ningún otro evento en la historia para suprimir las libertades individuales en todo el mundo. La globalización de los mercados y los medios de transporte nos unieron, y son estos elementos precisamente los que nos separan. Un virus tan mortal como podría serlo una gripe común ha causado que se suspendan innumerables eventos en los cinco continentes. ¿Quién lo hubiera dicho? la sociedad postrada ante su creación, ante sus medios y su tecnología, encerrada frente a un Estado que se muestra como monopolio de los derechos del ciudadano.El cierre de aeropuertos, el colapso de las economías, la crisis de las democracias en occidente, el florecimiento de grupos terroristas, la pandemia, todas estas excusas contribuyen a que los gobiernos levanten las viejas libertades, pilares fundamentales del Estado de Derecho. En la sociedad de la información cada grupo intenta controlar a las masas a través de esta herramienta, cada día serán más comunes los ataques informáticos, las escuchas telefónicas ilegales, las intromisiones en la privacidad y el uso de la Big Data como un arma política a fin de controlar la mente de las personas.
La libertad debe ser defendida contra cualquier abuso de poder, sea cual sea su origen, sean gobiernos liberales o conservadores, de izquierdas o de derechas. Los derechos son un producto histórico de una lucha contar la arbitrariedad y la opresión. La pandemia intentaran alargarla quienes tienen interés en la censura y el sometimiento de las mayorías.

Es interesante observar que mientras se reaperturan las fábricas, aún se mantienen cerradas en muchos lugares las universidades y las iglesias. Esto dice mucho de la sociedad actual, una sociedad orientada al consumo y al dinero, que considera que se estudia para alcanzar riqueza y que la fe debe ser un medio para el lucro. Muy distinta de la sociedad que aspiramos los que no nos sometemos a la censura de regímenes despóticos, donde las universidades brindan conocimiento y las Iglesias esperanza. Mantener las instituciones del alma y del pensamiento clausuradas, cualquiera sea la excusa es una acción que busca reducir a la nada al relevo generacional.

Las perspectivas del mundo futuro no son nada alentadoras. Cada día los poderes mundiales impulsarán conflictos internos dentro de los países, si fuese posible efectuarán guerras biológicas y fabricarán virus a fin de imponer sus tesis de Eugenesia en la población, reducir a escombros la humanidad de la pluralidad e imponernos su visión del mundo. Los regímenes continuarán existiendo en algunos países y se pactará con ellos siempre que faciliten el "progreso", a las organizaciones de la sociedad civil intentaran silenciarlas, una nueva pandemia y más restricciones a los derechos civiles pueden estar a la vuelta de la esquina, el individuo terminará postrado ante el colectivismo y las democracias se tambalearán frente al nuevo orden mundial.

Para ello se deben suprimirse los modelos educativos actuales, envenenar con drogas las nuevas generaciones y rematar a la fe, precisamente por esto se ataca a la libertad de expresión hoy día, usando como bandera la no discriminación se violenta el libre culto y por motivos de salud pública se cierran las escuelas. No hay peor virus que una sociedad de analfabetas y esto es precisamente lo que no podemos permitirnos bajo ninguna circunstancia.

UNETE



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