Ya va un año, exactamente,que López engaña y miente,la verdad oculta, calla,en todo lo del Tren Maya.Recuerdo bien lo que dijoen su hablar no tan prolijo,que, en lo de su construcciónno cabría devastación.“Que ni un árbol tiraría”,¡falsedad, ya lo sabía!;la selva ha quedado inerme,pues, este seis de diciembre.SEMARNAT autorizóalgo que me horrorizó,que, de suyo, mucho apura,el talar dicha espesura.En ochocientas hectáreasde zonas diversas, varias,de Palenque hasta Izamalterrible impacto ambiental.De Chiapas hasta Yucatánde la mano de satán,por obra y gracia de Andrésdestrucción en dos por tres.¿Esto es su “transformación”?,¿el dañar nuestra nación?,¿mancillar ecosistemapor un tren?, ¡va mi condena!La jungla piedad implora,¿quién protegerá su flora,la fauna de esas regiones,de etnias sus desazones?Pobre selva, va su tala,en más embuste se instala López sigue en la mentira,la nariz más se le estira.Autor: Lic. Gonzalo Ramos ArandaCiudad de México, a 14 de diciembre del 2020Reg. SEP Indautor No. (en trámite)