La verdad ya no está sola,pues, Carlos Loret de Molaha tomado el estandartedel periodista baluarte. El que investiga e informa,da nota y no se conformacon ser lector de noticias,desde aquí le digo ¡albricias! Por decirnos fiel, a ultranza, todo acerca de la transaesa del “gobierno” actualque, al parecer, ya es normal. La que López desatiende,de la que se desentiendemintiendo que ya no existe,no oye, no ve y se resiste. A perseguirla, denunciarla, combatirla hasta extirparla,calla, no dice ni píode Bartlett, de su hermano imPío. De Irma Eréndira y Felipa,las dudas jamás disipade probados nepotismos,de ciertos influyentismos. No hace nada, no investiga,mucho menos los castiga;mas, Carlos toma la pluma,el teclado, por fortuna. Para bien, no para mal,le hace la chamba al Fiscalese de “anticorrupción"sirviendo así a la nación. Por tal trabajo formalde corte profesional,el peje, de él, se ha burlado,se ha reído, lo ha atacado. La chairiza desatadacual jauría despiadadamal azuzada por su amolo ofende, le hace reclamo. En lugar de agradecerle,de apreciar, reconocerleperiodística labor,háganme Ustedes favor. Pero, Loret no desmayase merece una medallala Belisario Domínguezo que le den ganancias pingües. Cuando menos una lana,la fama al fin se la ganaen Latinus reportajespa’ que no nos hagan majes. Autor: Lic. Gonzalo Ramos ArandaCiudad de México, a 09 de diciembre del 2020Reg. SEP Indautor No. (en trámite)