Huaraches
que han transitado
de
ida, vuelta, me han llevado
por
suelos arrabaleros,
campos,
surcos y senderos.
Han resguardado mis plantas
de espinas, de piedras, . . . tantas,
me han librado de dolores
de heridas, de sinsabores.
Reciban
este mi canto
por
ahorita, mientras tanto
voy
camino aquí cerquita
aquí
nomás tras lomita.
Qué
calles no habrán pisado,
cuántas
calzadas andado
con
la suela de vaqueta
o
llanta, sobre banqueta.
Que
resistente es su cuero
leal
producto del esmero,
que
buenas correas los fajan,
por
eso es que así trabajan.
Jornadas
recias de esfuerzo
siempre
duro nada terso,
han
padecido aguaceros,
lodazales,
muy severos.
No
saben hacer desaires,
pues,
hasta en algunos bailes
han
apisonado tierra
a
ritmo de un son cualquiera.
Cactlis, sandalias baratas,
cacles, chanclas, alpargatas,
fatiga
los acompaña
desde
entrada la mañana.
Divino
el talabartero,
artesano
asaz certero
que
ha premiado religiosos
con
mil diseños preciosos.
Están
requeté bien hechos
no
se miran tan maltrechos,
si
vieran cuanto los quiero
su
compañía más requiero.
Han
protegido mis pies
impidiendo
algún traspié,
huaraches
los que yo calzo
se
merecen . . . un descanso.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F, 15 de noviembre del 2017
Dedicado a Huarachín Huarachón (Sr. Rafael
Carlos Castrejón Salgado)
Registro SEP Indautor No. (en trámite)