Murió Fernando
del Paso
que no supo del
fracaso
solo de
triunfos, victorias,
por sus letras
dignas glorias.
Excelso gran
escritor,
diplomático,
pintor,
buen rapsoda,
novelista,
locutor y
publicista.
Literato,
narrador,
del idioma asaz
protector,
leal ensayista
impoluto,
la academia
está de luto.
Por sus “Sonetos
del amor
y de lo
diario”, real primor,
de aquel libro
“José Trigo”
mundo lector
fue testigo.
Usó pluma de
hombre serio
en “Noticias
del imperio”
y “Palinuro de
México”,
atinado fino
léxico.
“La muerte se
va a Granada”
obra de teatro
versada,
sublimes
“Cuentos diversos”
sucesos
ficticios tersos.
Rimador, “De la
A a la Z
por un poeta”,
“Paleta
de diez colores"
pa’ niños
sus textos
fueron genuinos.
De galardones,
bastantes,
obtuvo el
Premio Cervantes;
bien que
estamos extrañando
al buenazo de
Fernando.
Antiguo muy
ilustrado
vestido de pop,
lustrado,
poco rasuró la
barba,
la que usaba blanca
larga.
Sus labios callan
silentes,
¿qué obras
leerán sus lentes
si sus ojos se han
cerrado
para siempre
clausurado?
¿Qué empuñará,
pues, su mano
diestra artista
de hombre sano?,
¿qué
aprisionarán los dedos
para escribir
sus denuedos?
¿Qué tintas surcarán
las hojas
que, ahora,
muestran congojas?,
su cálamo hondo
tan hueco,
hoy, quedó seco
. . . reseco.
Murió Fernando
del Paso,
por favor, ábranle
paso
al cortejo en
el panteón
recémosle una
oración.
Autor: Lic.
Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de
México, a 14 de noviembre del 2018
Reg. SEP
Indautor No. (en trámite)