Definitivamente. España no es país para emprendedores. Podría ser un buen titular del panorama nacional. En plena campaña electoral, se oyen cada día las voces de los principales candidatos hablar de la importancia del emprendimiento, del gran apoyo que recibirán después del 20N, de lo fundamentales que son en esta coyuntura económica, de la necesidad de creación de nuevas empresas y nuevos empleos.




