Canciones
de magia
con
ritmo de alquimia,
fantástico
músico
eres
Flaco de Oro.
Tus
dedos delgados
parecen
espinas
que,
en finos vaivenes,
acarician
teclas.
De un
piano muy negro
que
sangra doliente
sus
notas más tristes
por amor
teñidas.
Eres
un venero,
gran
preclara fuente,
manantial
que solo
inspiración
tiene.
Compones
con arte
alegre
o doliente,
al
pueblo transmites
esa
exquisitez.
Escribes tus versos
con métrica y rima,
la pasión te anima,
Dios te dio ese don.
Combinas sonido
con tiempo, talento,
haces tuya la armonía,
el compás y melodía.
Se anima la clave,
la llave de sol,
tiembla el diapasón
se ha entonado un
son.
Maestro:
te adora,
te
admira la gente
Músico
Poeta
sobrio,
elegante.
Yo
quiero que sepas
por
este conducto,
te
escribo mis letras
y
rindo tributo.
Para
mí estás vivo,
pues
nunca te has ido,
sigues
en los discos,
en
los cancioneros.
Postrero
recuerdo,
homenaje
leal,
por
el sentimiento
al
hombre cabal.
Sabes
tú, Agustín,
que
eres musical,
Agustín,
tín tín,
Lara,
la-ra-la.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 30 de agosto del 2007
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