Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Lectores   ·   Escritores   ·   Periodismo   ·   Poesía   ·   Donald Trump   ·   Libros   ·   Reseña   ·   Sociedad   ·   Automóviles   ·   Cuba



Sobre la Relatividad del conocimiento


Inicio > Filosofía
20/10/2020


113 Visitas



En la época más “avanzada” de la humanidad en muchos sentidos, el hombre podermoderno ha aventajado en muchos temas y tópicos, -por citar un ejemplo-, al hombre de las cavernas de aproximadamente 20,000 años. Atravesando épocas como el oscurantismo medieval hasta el Renacimiento Europeo; transitando por la época de las luces, la teoría del átomo y la Teoría de la Relatividad; por sólo mencionar algunos. A los contemporáneos nos toca vivir en un tiempo que de a poco ha logrado ir dejando de lado la cosmovisión puramente religiosa y ha abrazado el conocimiento científico, y ¿por qué no?, la orientalización de occidente, en términos de prácticas filósoficas o religiosas que proponen una conversación interna y conocimiento intuitivo; que ha permitido conocer la naturaleza, el mundo y el universo desde otras perspectivas.


En cuanto a las teorías del conocimiento, hemos logrado entender la psique humana desde perspectivas conductistas y memorísticas, hasta el establecimiento de competencias, metacognición y entendimiento de los procesos mentales que se desprenden de la teoría computacional, que nos ha comparado con ordenadores que se encargan de acumular y procesar información, -y es precisamente ahí donde creo que hemos errado como especie-. La denominada época de la información, no es más que eso, información en bruto y múltiples fuentes de acceso a la misma. Pero ¿Qué quiere decir una sociedad informada? ¿O una sociedad de la información?

Sin lugar a dudas no pretendo ser criticón, sino poder llegar a un abordaje crítico de múltiples temas, como el innegable potencial que tienen nuestras herramientas y fuentes de información actuales, para hacernos seres conscientes y reflexivos sobre procesos vitales de nuestro entorno, nuestro planeta y el mundo en general. El calentamiento global, la devastación forestal, el uso indiscriminado de plásticos de un solo uso, la discriminación, la pobreza, la economía tan dispar, las guerras, los límites geográficos; son claros ejemplos de que no existe una sociedad informada, aún cuando la información es tan fácil de obtener; nos hemos convertido en meros  coleccionistas de datos inertes e inútiles. Porque lo más relevante de este tipo de sociedad sería, el uso provechoso como especie, no como solamente como nación de toda esa información para tratar de manera más amable a nuestro planeta y a nuestro prójimo o par.

Desde luego que lo que planteo no es un tema nuevo, desde hace varias décadas los teóricos y expertos del conocimiento han descrito que nuestra generación posee grandes cúmulos de información, pero que no se hace nada con ella; es decir, no hay comprensión de los objetos de conocimiento, Simplemente se almacenan datos. Siendo muy juiciosos debemos recordar que de nada sirve conocer a través del órgano sensorial una cosa, si no profundizamos en sus componentes, uso, impacto, etc. Es decir, solo relativizamos los objetos de conocimiento (Cualquier cosa) pero no ahondamos en los factores ya citados. De qué sirve saber o conocer el ciclo del agua, si no lo preservamos y es innegable que las próximas generaciones tendrán una crisis por el vital líquido. No sé si me explico; desde luego que hay una élite científica que sin lugar a dudas puede ser excluida del juicio que hago, pero ¿qué hay del común denominador? De la gente de a pie, de las personas como tu y yo que simplemente somos parte de este mundo y actualmente nos desvivimos por sobrevivir con los recursos que tenemos.

Pienso y quizás es sólo eso, un pensamiento… Si fuéramos una sociedad informada o la sociedad del conocimiento, nuestro comportamiento sería totalmente distinto.  Y ¿Realmente lo somos?; o en contraposición únicamente se ha logrado encontrar formas de tener acceso a la información, pero como sociedad hemos olvidado Qué se hace con ella.

Haciendo uso del proceso reflexivo me pregunto: ¿Existe comprensión lectora en nuestros jóvenes o estudiantes hoy por hoy -No dígamos ya, en adultos formados-? ¿El análisis y reflexión sobre los objetos de conocimiento es la norma imperante? ¿Qué porcentaje de la población está firmemente convencida que la reflexión o análisis -más que la opinión-, nos puede llevar a fortalecer nuestro conocimiento sobre los objetos cognoscibles? ¿En qué medida los dogmas religiosos nos han impuesto un código de conducta moral a diseño para quienes los plantean? Esos cuestionamientos y quizás una larga lista más, confirman que accesar a la información sólo es democrático en teoría, pero no garantiza que la sociedad esté informada o conozca a profundidad el variopinto mosaico de temas que nos rodean.

Aclaración (Spoiler Alert): Quizás las preguntas anteriormente planteadas pueden hacer inmediatamente voltear a quien lea esto, hacia quien escribe esto; y preguntarse con qué autoridad o con qué crédito se atreve esta persona a hacer dichas afirmaciones. Vale la pena aclarar que me expreso desde la experiencia e intelecto personal, más que profesional; no quiero decir con lo siguiente que no estoy formado como profesionista, pero creo que más allá de tener una profesión o una formación particular, es innegable que como persona curiosa, observadora e informada; este tipo de cuestionamientos me asechan día a día al momento de reflexionar y a su vez, llevar al diálogo éste tipo de temas, como imperantes. En contraposición a temas intrascendentales que únicamente nos entretienen, pero no nos informan. ‑ Es tan sencillo como observar las tendencias en redes sociales o la información proporcionada por los noticieros; nos informan, nos entretienen, y es precisamente eso, la voraz avidez de la sociedad por entretenerse más que realmente conocer, nos está haciendo más manipulables o moldeables a los intereses de aquel que produce o promueve dicho contenido.



Etiquetas:   Filosofía   ·   Gestión del Conocimiento

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
21534 publicaciones
5230 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora