. España y tu gente hace
tiempo que dejaron de creer en ti.
El delegado de
Gobierno de Madrid ya empieza a ser cansino. Durante la primera fase de la
pandemia ha hecho todo el daño que ha podido y algo más, especialmente contra
Díaz Ayuso y el Gobierno autonómico madrileño. La guinda la puso hace unos
quince días, momento en que reveló que había mantenido contactos con
Ciudadanos, con el fin de tumbar al Ejecutivo autonómico de la que sigue siendo
“joya de la corona” para los madrileños. Está claro que lo de José Manuel Franco
no son las mociones y sí la falsificación del currículum.
Algo tiene esta
gente que falsifica su currículum. Todos parecen cortados con el mismo patrón: huraños,
falsos, retorcidos, mentirosos… Esta vez no nos vamos a parar en el rey del
plagio y el cambalache patrio; ahora también dice sentirse “líder mundial”. No
sé de qué, en qué ni para qué, pero él se siente líder y ombligo del Globo. “Dime
de qué presumes…” Ya decía Pitágoras que era muy importante educar a los niños
para no castigarlos de mayores. No tengo dudas de que se han tenido que desternillar Sanna Marin, Rutte,
Merkel, Lagarde y Von Der Meyer cuando hayan escuchado a Sánchez eso de: “Nosotros,
los líderes mundiales…”. ¡Ay, si supiera que el papel de tonto en la Cumbre de
presidentes se lo tenían reservado a él y demostró ser fiel a tal reserva!
Estaba diciendo
que esta gente falsificadora de conocimientos y de currículum tiene algo que no
lo bendice nadie. Lo mismo equiparan un máster a un postgrado que una ilusión a
una licenciatura (los de los grados aún no han llegado al Congreso de los
Diputados). El caso es que el tal Franco resultó ser más falso que un billete
de dos euros y la falsedad figuró casi una década en su currículum oficial de
la Asamblea de Madrid. El muy ladino se inventó una licenciatura en
matemáticas. Su kilométrica cara dura hizo que intentara desmentírselo a los
medios cuando le pillaron: “lo metieron en la ficha. No lo metí yo”.
Este mismo personaje, que tantas veces ha dado a los madrileños por donde
amargan los pepinos, parece que se ha tranquilizado desde que Gabilondo
mantiene que “no es el momento de mociones de censura en la comunidad”. Algo ha
tenido que influir el destrozo del independentismo catalán, el fuerte
enfrentamiento entre el partido de Puigdemont y los “toretes” de Rufián. Ya no
es preciso meter miedo “a la vasca ni a la basca”. Ya no se necesita a Pablo Casado
ni a la Inés seria e inteligente, en contraposición a la titular de Igual-Da
que anda “sola y borracha”.
Compruebo que
el plagiador mayor del reino de las Españas multiculturales y multinacionales sigue
poniendo todas sus esperanzas en esos miles de millones que Europa le ha
asignado y de los que después recortó 36.000M. Ya no son 140.000 como al
principio. Espero que alguien aleccione a Sánchez y le explique que no llegarán
hasta finales de 2021 o principios de 2022. ¡Y son para que, en los próximos
tres años, se pueda recuperar la economía! ¡No son para gastar en necedades ni
memeces y tampoco para cuadrar desfases presupuestarios! No sé si le permitirán
al presidente repartir esas “perras” como quien reparte la propina dominical.
Mientras España sigue durmiendo, ya hay países cuyos gobiernos han creado
agencias oficiales.
Esas agencias
van a recibir, analizar, evaluar y aprobar los proyectos destinados a Europa.
En España siguen queriendo que esos pasen por la demostrada torpeza de Iván
Redondo y su obediente tarifario, el tal ‘Mandolín’ de la Rocha, pero sus
castilletes se hunden a pasos agigantados. ¡Esto se nos va de las manos,
señores! No hace mucho hablábamos de cómo otros países habían presentado
proyectos a Bruselas y recibido dinero ya, pero nuestra España está más preocupada
de los “marquesitos” de la casta, sus bravuconadas barriobajeras y sus cuitas judiciales, cada vez más preocupantes
por mafiosas. ¡Cualquiera diría que tenemos una gran capacidad para no aprender
de negativas experiencias anteriores!
A Pedro Sánchez
se le caerán los castilletes cuando Bruselas le diga que no le mandará el
dinero comprometido mientras se intente dar el Vº Bº a los proyectos desde
Moncloa. ¿Pedro Sánchez se cree Felipe II como para que todo pase por él y se
atasque la maquinaria administrativa? En Europa tienen miedo a que se queden
los millones por el camino, al igual que sucedió en Andalucía y en su “Federación
Regional de Barras Americanas y Prostíbulos Varios de Moral Distraída” en
tiempos de la “Farruquita”, Griñán, Chaves, ‘Maleni’ y la sultana. Muy sonado
fue el mensaje de esta última y los 3.000M desaparecidos: “¡Ç'e
m'an perdío!”
En Moncloa ya
pintan bastos. Sánchez ha desafiado a Europa y se ha retratado. El “líder
mundial” quiere ponerse la corona, pero no ve que la lleva puesta Isabel Ayuso.
De momento, el presidente se la ha tenido que envainar y no tocar la reforma
laboral. Los ERTE se le han disparado y ya ha gastado más de lo que llegó de
Bruselas. Moncloa tiembla con el primer dossier del emérito e Iván Redondo ya
esta cuadrado. El Ibex35 lo está maltratando y “Hundidas Podemos” se muere en
su vulgar y atrofiada “republiqueta”.
Vamos a ver, Sánchez:
el castillete de tu coalición de Gobierno hace aguas y carga con 50.000
españoles y españolas fallecidos. El señorito de la coleta no para de darte
collejas y tu gente no cree en ti. Acuérdate de Pío Baroja cuando decía que son
los inocentes, y no los sabios, quienes resuelven las cuestiones difíciles. Se te
cae el Gobierno, Pedro, por no ser leal a ti mismo y no saberlo ser a los
demás. Ya sabes que hay muchas razones para divorciarse, en palabras de Jerry
Lewis, pero la principal es y será la boda. La ciudadanía no dejará de saetear
tu podrido castillete.