Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Poesía   ·   Andrés Manuel López Obrador   ·   Lectores   ·   Escritores   ·   Periodismo   ·   Libre Pensamiento   ·   Internet   ·   Hijos   ·   Ecuador   ·   Guayaquil



La realidad no necesita conspiraciones


Inicio > Filosofía
22/09/2020


155 Visitas



Después de toparme con algunas teorías conspirativas alocadas y varios de sus seguidores, creo pertinente advertir a quien quiera leer un poco, sobre las consecuencias de propagar éste tipo de información sin fundamentos en la era del internet.


En algún punto de nuestra experiencia online, todos vimos e incluso indagamos en al menos una teoría conspirativa. Lo cierto es que nos encontramos en una época en la que cualquier persona con conexión a internet, algo de tiempo e imaginación es un conspirador en potencia. Y a pesar de la libertad que ofrecen las plataformas digitales para expresar diversas opiniones y puntos de vista, ésta maravillosa característica puede convertirse en un daño social rápidamente cuando se trata de teorías conspirativas. 

Éstas "teorías" que en realidad en su mayoría son un montón de hipótesis imaginarias, dificultan el pensamiento crítico, nublan nuestra visión en cuanto a lo cierto y falso, nos distraen de los verdaderos problemas y profundizan el miedo.

En primer lugar, es inevitable tropezar con teorías hasta irrisibles, sin ningún fundamento científico y conexiones aleatorias entre un pedazo de información y otro. Como la teoría de la tierra plana y una gran conspiración de la comunidad científica para ocultar este hecho. Es importante recordar que nuestra mente está diseñada para encontrar patrones y relacionar ideas, entonces, si realmente empezamos a adentrarnos en una serie de hechos (reales o no), fotografías y otros recursos que se utilizan en videos conspirativos, es fácil encontrar algo de sentido a cualquier idea al cabo de una hora. Y así, es como los terraplanistas se convirtieron en una especie de secta mundial.

Por otro lado, tenemos por ejemplo a la teoría del 9/11 que explica y fundamenta con hechos, información real y fuentes fidedignas, el ataque de las torres gemelas el 9 de septiembre de 2001 como un auto atentado para empezar la invasión a Irak debido a sus amplias reservas de petróleo y otros intereses económicos ligados a la privatización de la guerra. Entonces, a pesar de encontrarse en la categoría de “conspiración”, ésta teoría de hecho cuenta con suficientes pruebas y fundamentos para elevar su estado a formar parte de la historia. Pero debido a que las personas que comparten esta información, a la vez son firmes creyentes en teorías sin sentido ni base científica como la tierra plana, entonces automáticamente se desacredita su veracidad como fuentes de información y su pensamiento crítico  puede ser puesto en tela de juicio. Lo mismo sucede con vida extraterrestre, es irracional imaginar que en miles de millones de galaxias con otros millones de sistemas parecidos a nuestro sistema solar solo en el universo observable, solo existen los seres humanos como vida inteligente. Es lógico que existen opciones de vida inteligente que ni siquiera podemos imaginar, pero las personas que abogan por ésta afirmación, rara vez gozan de alguna credibilidad debido a su estatus de conspiradores recurrentes. Y están aquellos científicos e investigadores que perdieron su confiabilidad por ser erróneamente citados o relacionados con alguna falacia conspirativa.  



Es como enterarte que tu doctor cree curar el Coronavirus con torturas medievales. No importa cuántas veces haya tratado tus enfermedades con éxito o la cantidad de pacientes que atendió a lo largo de su carrera, el enterarte que él seriamente cree en algo sin sentido, automáticamente cambia tu perspectiva con respecto a su salud mental. Y si eres una persona con algo de lógica, probablemente nunca vuelvas a su consultorio. Puede haber sido completamente malinterpretado o citado fuera de contexto, pero eso no importa, automáticamente se relacionará a su nombre con torturas medievales y Coronavirus.  

Lo cual me lleva a la serie de conspiraciones que orbitan alrededor del Coronavirus debido a la escasez de información al respecto. Por cierto, me atrevo a expresar un sano escepticismo frente a la versión oficial de un virus letal de rápida expansión a nivel mundial debido a unos cuántos murciélagos. No tiene sentido. Como tampoco tiene sentido que en los 80´s alguien tuvo relaciones sexuales con un mono y nació el VIH. Éste tipo de conspiraciones nacen del sentido común, sin embargo, también contribuyen a la desinformación y dificultan nuestro discernimiento.

Porque no se cuenta con información fidedigna que respalde la teoría que señala a ambos virus como creaciones de laboratorio especialmente diseñados para reducir la población, y navegando superficialmente en internet no se pueden encontrar cientos, sino miles de personas que afirman haber encontrado las pruebas para tal teoría. Tal vez uno de ellos lo haya logrado, pero con la sobre abundancia de información falsa que se expande masivamente incluso mientras escribo esto, se podría comparar la verdadera teoría con pruebas fidedignas con la aguja conspirativa en el pajar de fake news.

Éstas teorías conspirativas, como todas, generan un fanatismo exacerbado por parte de sus creyentes más acérrimos, y dieron paso libre a algunas personas malintencionadas para manipular a sus lectores a tal punto de convencerlos de tomar lavandina para deshacerse del Coronavirus, así como hace un par de décadas se creía que el VIH podía ser contagiado con cualquier contacto o las personas que manipuladas para el miedo, viven en una constante paranoia debido a la instalación de torres 5G  cercanas a su casa, los ejemplos son infinitos. Pero es importante recordar que cuando un pedazo de información perjudica la salud física y mental del público se convierte en un arma más peligrosa que cualquier virus.

Por último, existen las teorías hasta irrisibles, como la que afirma que la reina de Inglaterra es reptiliana. Éste teoría es graciosa pero peligrosa, porque nos distrae del verdadero problema, en realidad no interesa si la reina de Inglaterra es de una raza alienígena malvada. El asunto es que sigue existiendo monarquía en el mundo, un grupo de personas que reciben cantidades exorbitantes de dinero simplemente por existir, mientras millones de personas que simplemente luchan por existir. La idea de una monarquía en pleno siglo XXI va en contra de cualquier noción de justicia social, sean o no reptilianos o parte de una sociedad secreta Illuminati.

Y no solo eso, sino que, al hablar de otra raza de personas, se profundiza un sentido de división y miedo. Si la élite mundial Illuminati ni siquiera es humana, sino seres con poderes sobrenaturales, entonces sería imposible ganar contra ellos. El pensamiento conspirativo va íntimamente ligado al pensamiento místico y la profundización de jerarquías, que en vez de llevarnos hacia un entendimiento más profundo, nos aleja de la realidad social. No existen diferentes razas o si existen, en realidad no importa, si vemos el panorama completo. La humanidad tiene una lucha común y urgente: Debemos garantizar el acceso igualitario a comida, salud, educación y auto sustentabilidad para todos los habitantes de nuestro planeta, con respeto al medio ambiente y completa libertad de pensamiento. Y éste no es un sueño utópico, de hecho si se redistribuye la manera en la que los gobiernos gastan su dinero, se coopera entre diferentes regiones y se usa el avance científico para obtener energía libre en vez de continuar con la quema de fósiles, es más que posible.

Creer que algunas personas o los Illuminati tienen el poder de controlar nuestro pensamiento, los coloca en otra categoría, casi como seres míticos y minimiza el rol del ciudadano de a pie. Nosotros somos los que renunciamos a parte de nuestra libertad como parte del contrato social que obliga a nuestros gobiernos a protegernos y velar por nuestra vida. Somos seres humanos, estamos en el mismo equipo y ésta es nuestra tierra.

Esa es mi conspiración.



Etiquetas:   Internet   ·   Teoría   ·   Sociedad

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
21239 publicaciones
5198 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora