El oro ha sido en todo momento un activo sumamente valorado. La gente siempre ha buscado comprar este metal precioso: algunos para guardar sus ahorros, otros para revenderlo, otros para dejarlo como precepto, etc. Con el surgimiento de los mercados financieros, el oro ocupó rápidamente un lugar muy merecido en ellos, principalmente como un activo seguro. Incluso durante la más mínima incertidumbre global (como un brote de algún virus, o una crisis política), los traders siguen acudiendo en masa al oro.




