.
Justamente, parte de esos elementos y acontecimientos
se examinarán en el presente artículo. Pero, primeramente hay que decir que los
negocios industriales, comerciales y/o de servicios, privados, y de distintas
escalas, suelen fijar el PVP de sus productos de la siguiente manera: PVP es
igual al costo variable unitario (CVu) más el costo fijo unitario (CFu), y más un
margen de utilidad (un X% aplicado al costo total unitario, que, a su vez, es =
CVu + CFu) [1].
Los casos, así, que se revisarán a
continuación pueden ayudar a asimilar el tema que aquí interesa. En general, a
propósito, existiría una mezcla de distintos eventos y/o factores que al mismo
tiempo intervendrían en las subidas y bajadas en cuestión.
Primer caso, si el volumen de fabricación de
un producto es alto, lo cual, podría ser ocasionado por una alta demanda de él,
es posible que su PVP sea bajo. Esto es lo que los economistas llaman economías
de escala [2]. Es decir, en la medida en que el volumen de producción de un
bien o servicio se incrementa, el costo medio (costo total dividido por el
número de unidades producidas) decrece y, por ende, el PVP podría ser bajo. A
todo esto, el costo medio disminuirá hasta cierto punto.
Esa situación, sin embargo, no siempre
ocurriría, pues existirían ocasiones en que a los vendedores no les convendría
que los precios de sus productos estén muy bajos. Por tanto, aquellos tomarían
ciertas medidas a fin de revertir así esa circunstancia. Por ejemplo, miles de
cajas de banano podrían ser botadas o desechadas, lo cual, a su vez, promovería
una menor oferta de dicho bien, y en condiciones de una alta demanda de banano
a nivel mundial, su PVP podría subir [3]. Por cierto, la subida de este PVP
supondría que equilibraría la oferta y la demanda relativas a tal producto [4].
Segundo caso, una situación bastante
peculiar podría ser que el costo de un producto importado, y ya desaduanado, sea,
por ejemplo, de US$ 1.00, y luego llegue a tener un PVP en el mercado nacional de
US$ 20.00 (antes de impuestos). Esto, por ejemplo, podría deberse a la
aplicación de un alto porcentaje de utilidad (el cual podría ser de un 100,
200, 300, 500 o inclusive más de un 1.000%). De tal forma que se podría decir
que entre los antecedentes de esa supuesta decisión podría estar la
desesperación vehemente de un empresario por hacerse rico de la noche a la
mañana. Mientras que entre sus efectos, la contribución a la destrucción de la
economía de una nación.
Tercer caso, la “devaluación monetaria”, o
“emisión inorgánica del dinero” [5], puede provocar, bajo ciertas condiciones,
un aumento de los precios de los productos en general que se fabrican, importan
y/o comercializan en un país. Dicha devaluación, así, se produce debido a que
un Banco Central, o de Emisión, pone dinero inorgánico (emitido sin el debido respaldo
del oro físico y/o de divisas por parte de una nación) a que circule en el
mercado. Sí, en efecto, el dinero orgánico es el que está debidamente
respaldado con una cantidad de oro físico y/o divisas (moneda dura, como por
ejemplo, el dólar americano).
A todo esto, ese dinero inorgánico podría
ser emitido a fin de contribuir a la dinamización de las transacciones
mercantiles en un país. Asimismo, la devaluación en cuestión favorece al
incremento de algo que se conoce como inflación (“Alza indefinida de los
precios” de los productos, ya sean estos nacionales o importados).
Por ejemplo, dependiendo del nivel de
devaluación que haya sufrido una moneda, un producto, como un litro de leche,
que antes su PVP era 1 unidad monetaria, ahora podría ser de 2 unidades
monetarias. En otras palabras, la compra del mismo litro de leche, después de
la devaluación, requeriría una unidad monetaria más (dinero inorgánico). Sí, en
efecto, el precio de los insumos que se necesitarían para fabricar ese litro de
leche también se habría incrementado.
Ahora bien, una devaluación monetaria
solamente puede ocurrir cuando un país posee su propia moneda, como es el caso
de Argentina, pues esta nación tiene el peso argentino. Mientras que países que
utilizan una moneda que no es la suya, como en el caso de Ecuador, el dólar
americano, su devaluación monetaria depende de la política monetaria del país
emisor. En el caso del dólar en cuestión, de la política de los Estados Unidos.
Pero, lo que sí puede existir en naciones
que no poseen moneda propia, es lo que se conoce como desvalorización de la
moneda. En el caso de Ecuador, dicha desvalorización, en 2018, fue de 0,27%,
según su Banco Central [6]. Por cierto, tanto la devaluación como la desvalorización
monetarias favorecen a la pérdida del poder adquisitivo de la moneda nacional
de un país. Efectivamente, esto es lo que se produjo en el supuesto caso
relativo al litro de leche anteriormente citado.
Cuarto caso, las políticas económicas
pueden, entre otros objetivos, favorecer a la alza o a la baja del PVP, ya que
tales políticas son un conjunto de instrumentos que permiten regularizar, o (re)
configurar, la economía de una nación [7]. Por cierto, entre dichas políticas
se encuentran, por ejemplo, las monetaria y fiscal. Además, la monetaria está también
relacionada con la emisión de dinero inorgánico.
Así, por ejemplo, si el gobierno de un
país se vale de la política fiscal, ese gobierno puede hacer, a través del
aumento o disminución del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que el precio total
que terminan pagando las personas por un producto que adquieren sea más alto o
no. Por cierto, en algunos países como Ecuador el PVP de ciertos bienes y servicios
puede ser gravado con IVA 0.0%. A propósito, entre el PVP y el precio total de
un producto, podrían existir descuentos y otros impuestos, como el ICE
(Impuesto a los Consumos Especiales).
Quinto caso, sistema capitalista y libre
mercado. En estos tipos de sistema y mercado, respectivamente, un número
importante de empresas que se dediquen a vender un mismo producto, y en una
misma localidad, podría ocasionar que el PVP de ese producto sea bajo, o que
vaya disminuyendo hasta cierto punto. A esto es lo que en economía se podría
llamar competencia perfecta. Como este, además, existen otros casos, como el
monopolio y el oligopolio que igualmente inciden en el precio en cuestión.
Es importante, sin embargo, indicar que a
veces una cantidad significativa de negocios que venden un mismo producto, y en
una localidad específica, se podrían poner de acuerdo, ya sea de una manera
tácita o explicita, en cobrar a los clientes un mismo PVP [8].
Así, por ejemplo, varios negocios,
ubicados en una misma zona de una ciudad, que se dedican a brindar el servicio
de foto copiado a quienes lo requerirían, podrían llegar a cobrar a los
clientes un mismo precio, como cinco centavos de dólar. Esto, por cierto, es lo
que se conoce, en economía, como el equilibrio de Nash, propuesto por el premio
Nobel John Forbes Nash. Sí, por supuesto, la película Una mente brillante (A
beautiful mind) se inspiró en la vida de aquel Nobel.
Los así llamados productos sustitutos, en
ese mismo sentido, igualmente incidirían en el PVP de ciertos bienes o
servicios. Por ejemplo, el PVP de un litro de leche de origen animal podría modificarse
debido a la presencia en el mercado de la leche de soya de origen vegetal.
Se puede decir, finalmente, que la
revisión de los distintos elementos y/o condiciones que tienen que ver con los
aumentos y disminuciones de un PVP pueden ayudar a darle solución a la inquietud
formulada al principio del presente escrito.
[1]Para más información, remítase a Excel
Hecho fácil (2019). Cómo calcular el precio de venta y el margen de utilidad de
un producto. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=Tu76SZILjss
[2]Para más información, remítase a Ferro,
Gustavo y Lentini, Emilio (2010). Economías de escala en los servicios de agua
potable y alcantarillado. CEPAL. Disponible en: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/3831/1/lcw369e.pdf
[3]Guillén, María (2015). Estado, enclave
y campesinado. Conflicto agrario en Río Frío de Sarapiquí 1980-2009 (Tesis de licenciatura). La Universidad
de Costa Rica.
[4]Para más información, remítase a McGraw-Hill
(s. f.). La oferta, la demanda y el mercado. Disponible en: https://www.mheducation.es/bcv/guide/capitulo/8448181042.pdf
[5]Orozco, José (1993). Inflación,
recesión, hiperinflación y estanflación Vs. Corrección monetaria de estados
financieros. Ecuador: Artes Gráficas Señal Impreseñal Cía. Ltda.
[6]Banco Central del Ecuador (2020).
Boletín de desvalorización monetaria. Disponible en: https://www.bce.fin.ec/index.php/component/k2/item/316-boletin-de-desvalorizacion-monetaria
[7]Para más información, remítase a
Gabriel Leandro (2017). ¿Qué es la política económica, sus objetivos e
instrumentos? Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=4tLh2HsvL8s
[8]Tarziján,
Jorge y Paredes Ricardo (2001). Organización industrial para la estrategia
empresarial. Santiago de Chile: Prentice Hall.